Stella
Traté de concentrarme en mi trabajo y por momentos veía a Lía tranquilamente dibujar, era una niña muy hermosa y tranquila ¿Por qué su madre le dirá que es una molestia? — me pregunté — ¿Y su madre? ¿Acaso no se encontraba aquí en la ciudad? — Ahora que lo pensaba no había escuchado a Lía hablar sobre la esposa de Damon, tenía muchas dudas en mente y esto es lo que generaba Damon, con solo verlo ya me estaba desconcentrando de mi trabajo. Me levanto de mi lugar y me acerco a Mía, la veo dibujar.
— Muy hermoso dibujo — le digo con una sonrisa.
— Muchas gracias señorita — respondió.
— No me digas señorita, puedes decirme Stella solamente — le pido, ella es una niña muy educada — ¿Qué es lo que dibujas?.
— Es un dibujo mío y de mi papá viendo las estrellas, lo hago para él para que se anime a contarme la historia de su estrella, me gusta mucho pero muy pocas veces me la cuenta — me explica, me gustaba escucharla hablar.
— ¿Y cuál es esa historia?. Yo nunca la he escuchado. ¿Me la puedes contar tú? — pregunto con curiosidad.
— No recuerdo mucho, pero puedo contarle lo que recuerdo — responde.
— Muy bien, cuéntame lo que recuerdas, te escucharé — ella sonríe y deja de dibujar.
— Mi papá cuenta hace mucho, mucho tiempo... — La puerta se abre y veo entrar a Lía.
— Mía preciosa, es hora de irnos — le dice Lía.
— ¿Ya viene mi papá? — pregunta y Lia ve su reloj.
— Si, llega dentro de unos minutos dijo que ya estaba cerca — le informa, la pequeña me entrega los lápices que le preste y guarda su dibujo.
— Muchas gracias Stella, me agrado conversar contigo — me dijo la pequeña Mía.
— No tienes que agradecer, fue un placer tener a una niña tan hermosa como tú en mi oficina — dije.
— Por cierto Stella, Iker te espera afuera dijo que tu lo llamaste — observó la hora y no puedo creer lo rápido que avanzó la mañana, se me olvido que iría a almorzar con Iker.
— Dile que salgo en un momento por favor — le pido, ella asiente y sale junto a la niña, busco mi bolso y mi móvil, reviso mi aspecto y retoco un poco de mi labial, salgo de la oficina veo que Lía aún se encuentra ahí con Mía y están junto a Iker.
— Hola preciosa principessa — saluda Iker en cuanto me ve.
— Hola Iker, disculpa la demora — le digo.
— No te preocupes principessa, sabes que para ti tengo todo el tiempo del mundo, y que por ti espero todo lo que sea necesario — menciona, estoy a punto de responderle cuando escuchamos un carraspeo tras nosotros.
— ¡Ejem! — volteo y veo a Damon, quien nos observa con seriedad.
— ¡Papá! — dice Mía emocionada y corre hacia su padre.
– Hola mi tesoro — dijo cargando a su hija— Buenas tardes — saluda.
— Buenas tardes — le responde Iker — ¿Nos vamos principessa? — me pregunta.
— Si claro, adiós Lía nos vemos después — me despido de mi prima.
— Adiós Stella, adiós Iker — se despide de nosotros, veo hacia Damon.
— Hasta luego pequeña Mía, cuídate mucho espero verte pronto — me despido de la pequeña.
— Adiós Stella — menciona ella con una sonrisa, le dedicó una mirada fría a Damon y salgo de ahí junto a Iker, mi corazón late demasiado rápido cada vez que veo a Damon 《pronto se irá y no lo veras mas, solo serán unos días》- me digo, vamos a uno de mis restaurantes favoritos, Iker es uno de mis proveedores textil, hemos formado una pequeña amistad, su padre es dueño de una de las mejores empresas textiles, pero Iker se encarga de las ventas.
— No he recibido noticias de ti desde hace un mes principessa — comenta, cuando ya estamos en el restaurante.
— Ya sabes que el trabajo ocupa la mayor parte de mi tiempo y con esto de la boda de mi prima he tenido menos tiempo — le explico.
— He extrañado salir contigo preciosa — dijo con una sonrisa de lado, Iker es un hombre muy guapo, pero tiene una no muy buena fama con las mujeres, es el tipo de hombre que se cree irresistible. — Sabes que mi corazón está esperando por ti Stella, para cuando tú decidas darme una oportunidad — ruedo los ojos ante sus palabras.
— ¿Le dices eso a todas Iker? — cuestiono.
— Estás palabras son solo para ti principessa, si salgo con una que otra chica, pero la que tendrá mi corazón serás tú — lo observó con una ceja arqueada.
— Los hombres como tú dudo que cambien — respondo de manera fría.
— ¡Auch! Eso dolió principessa — toca su pecha ofendido — pero por ti si lo haría — dijo con una sonrisa maliciosa.
— Eres un tonto — dije con una sonrisa, Iker me gustaba nada más como mi amigo, eso se lo he dejado muy claro, peros siempre hay momentos en los que menciona cosas como esas. Almorzamos juntos hablando de cómo nos ha ido en nuestros trabajos, hablamos sobre las telas que necesitaría. Luego me llevo de nuevo a la academia donde tenía que terminar el trabajo que no pude durante la mañana, supervise a las nuevas estudiantes, al terminar todo regrese a mi casa, directo a mi habitación donde por fin me quite mis zapatos, adoraba andar con tacones, amaba como hacían lucir a mis piernas pero a veces era una tortura andar con ellos, últimamente Damon aparece con mas frecuencia en mi mente, su expresión este día cuando nos vio en la academia era de molestia o celos ¿Tal vez?. No Stella, no te imagines cosas que no son, él tiene su esposa fue a ella a quien eligió, lo que tu tuviste fue un mini romance, con él debes olvidarlo – me digo.
Pero duele, duele eso pensar en lo que pudo ser y no fue, yo me veía con él en mi futuro, mi corazón lo eligió, pero él no me eligió a mí, me cambie por una ropa más cómoda y baje a cenar junto a mis padres, luego subí a mi habitación y me recosté en mi cama y me quedé dormida.
Damon
Veo como Stella sale con ese hombre, me dolió verla con otro hombre lo aceptó había pensado en la posibilidad de que ella estuviera con alguien, pero volver a verla, solo intensificó el amor que siento por ella y ahora verla con otro hombre me duele, no pensé que pasaría, pero está pasando ¡Maldición!. 《Para ti tengo todo el tiempo del mundo y que por ti espero todo lo que sea necesario》. Esas palabras no salen de mi mente.
— ¿Estás bien Damon? — pregunta mi prima.
— Si... ¿Él es novio de Stella o algo así?— pregunto, no puedo estar con esta duda.
— ¿Iker? no, claro que no ella no tiene pareja, pero Iker si es un pretendiente — respondió con una sonrisa. Siento un alivio dentro de mi al saber que no tiene pareja, pero ese imbécil anda tras de ella.
— Me voy Lía muchas gracias por cuidar de Mía.
— No te preocupes, prácticamente se la paso con Stella — respondió y eso me sorprende. Salí junto con mi hija y la lleve hacia el hotel, me comentó que Stella fue muy amable con ella, eso alegra mi corazón, ella se fue a su habitación a jugar, me quedé en la sala me serví un poco de Whisky necesitaba tomar algo, me senté en el sofá y observé hacia la ventana, el cielo estaba muy hermoso este día, vine aquí con un solo pensamiento acompañar a mi prima el día de su boda e irme de nuevo, pero ahora las cosas están cambiando mi corazón no quiere huir, no quiere alejarse de su dueña, en el pasado quizás fui un cobarde, debí haber insistido más con Stella, pero era imposible que ella aceptara que me casaría, pero ahora no quiero rendirme si no hay nadie en su vida, tengo una oportunidad, lo intentaré, haré que me escuche y luchare por ella, por mi Principessa, ella es mi tesoro perdido y lo quiero de nuevo…