¡Cazador!

878 Palabras
Después de una larga jornada laboral al fin llegó el viernes y como todos los días, saldré a beber y por algún coño donde hundirme. Mi especialidad es esa, trabajar, beber y follar. Lo más delicioso de la vida, a mis 28 años jamás he tenido una novia seria solo follo, eso de andar de manos sudadas y de andar visitado suegro no va conmigo. Lo mío es disfrutar al máximo de los placeres carnales, esos que lo dan un par de piernas y una boca experta. No me puedo quejar, los viajes, el buen vino y las mujeres son mis pasatiempos favoritos. Soy criticado por la prensa por llevar una vida desenfrenada y no ser el hijo pródigo que merecen mis padre, pero así es la vida nada es perfecto y yo estoy lejos de serlo.  Bebo un trago de whisky mientras mis amigos hablan del tamaño de sus pollas y sus cuentas bancarias, me dedico a estudiar el panorama como todo un buen cazador, busco mi próxima presa, llevo media hora buscando sin embargo no ha llegado ninguna chica que llame mi atención del todo. Bebo otro trago y me alejo de la multitud, mi polla palpitó al ver ese espectáculo de mujer, alta estilizada lleva un vestido rojo que le queda como una segunda piel, tacones altos y su melena suelta se mueve de un lado a otro me dejo sin aliento, está en el medio de la pista bailando con un chico. Cuando iba en su búsqueda mi primo se atraviesa. —Ni lo pienses, hablamos luego, voy a follar. —con eso lo dejo parado en el medio del club como el imbécil que es.  Me acerco y sin pensarlo apartó al tarado con quién bailaba y asalto su boca sin mediar palabras, la morena no se enrolla por eso al contrario responde muy bien a mis besos, toco su trasero y la atraigo hacia mí para que sienta mi erección, esa acción la hace jadear, nos separamos en busca de aire, ella sonríe coqueta al detallar mi rostro y mi polla bien dotada y dura por ella. —¡Acompáñame! —La llevo a uno de los baños del lugar, yo tengo mi apartado, sin embargo necesito probar sus pliegues en este instante. No puedo darme el lujo de subir escaleras, no cuando estoy tan ansioso de empotrar a esta belleza contra la pared. En dos segundos rompí sus bragas y me adentre en ella. La tomó por el cabello y la condenada es puro gemidos, ni más ni menos lo disfruta tanto como yo, acabo dentro del condón y la besó con vehemencia. Me encanto la follada momento después salgo del lugar como si nada, la quería, ya la probé pues la dejé en ese mismo baño donde la utilice. Así soy lo que quiero lo tomo y ya sin necesidad de pedir permiso. Mi teléfono timbra y es mi papá seguro empezará con su cantaleta. —Dime padre ¿Qué se te ofrece? —¿Dónde andas? —Papá ando por ahí, estoy bien grandecito para darte explicaciones de mi vida. —Respondí de mala gana, mi padre me trata como un niño. —No me respondas de esa manera, recuerda que hablas con tu padre no con uno de tus empleados ¿Se te olvida quien te dio ese tamaño que tienes? —Ruedo los ojos porque se vuelve insoportable y ahora mismo no estoy de humor enfoque mi vista a mi siguiente presa y papá no me enredara en la misma conversación inútil y sin sentido de todo el tiempo. —Lo siento padre hoy no fue un buen día, te llamo después —con eso  cuelgo sin esperar respuesta alguna se enojara, pero mañana lo resuelvo atacó a una rubia deliciosa antes de entrar en la faena me divierto, bebo bailo y por ultimo le doy a la fiera lo que se merece.  A la mañana siguiente me despierto con una resaca de los mil demonios, un par de piernas enjaulan mi cuerpo y de inmediato, despierto a la mujer que me acompaña ¿Como la traje a mi casa? Mierda no recuerdo nada de lo que hice. —Largo de aquí. —Hable moviendo sus brazos, no acostumbro a traer zorras a mi apartamento, después se quieren creer con poder de exigir y eso no va conmigo. —Un rato más. —La rubia oxigenada y bien dotada habla como si nada ¿Que se cree? —Mi casa no es un hotel de descanso, ya obtuvimos lo que queríamos, puedes irte. —Arrancó las sábanas de su cuerpo y la levantó a empujones.  —Cretino, eres un animal. —rió estrepitosamente. —así me decías anoche cuando te clave. —rió aún más fuerte. —Largo o llamo a seguridad para que te saquen —La rubia abre los ojos como dos faros en la oscuridad. —Eres un desgraciado. —Refunfuña mientras busca su ropa y se viste delante de mí. —Preciosa dime algo que no sepa. —Buena si esta, pero no tanto para follarla dos veces, eso jamás pasará, con una vez es más que suficiente después se quiere quedar todo el día y eso no sucederá ni en mil años. 
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR