**TESS** Me desperté antes de que el sol terminara de lamer los rascacielos de Chicago. Por primera vez en años, no sentí el peso de mis miedos al abrir los ojos, sino un cosquilleo de anticipación. Esta noche era la cena con los inversores. Bastian me quería a su lado. “Va a ser una noche mágica. Solo por hoy, cree que eres su princesa”, me susurré mientras me lavaba la cara. Estaba afanada, moviéndome por la cocina con una energía inusual. Preparé el desayuno de Julieta, revisé el horario de la bebé y empecé a organizar mis cosas. Sin embargo, el miedo seguía ahí, agazapado como una sombra detrás de mi emoción. Cada vez que miraba mis manos o sentía el roce de mis muslos al caminar, la voz de la duda regresaba. ¿Y si Bastian se arrepentía? ¿Y si al verme rodeada de gente elegante se d

