La tela del vestido rojo que elegí para esta noche, cae con gracia hasta mis tobillos, mientras observo los tacones negros cerrados que logran aumentar mi estatura algunos diez centimetros. he recogido mi cabello, y un pequeño “molete” sostiene todo este cabello en la parte alta, mi cuello esta libre, no tengo nada que adorne mi piel, tan solo un pequeño brazalete de diamantes, que recibi el día que me gradué de la universidad, mis labios rojos truenan frente al espejo cuando termino de colocarme el labial, me miro al espejo por un instante y de pronto comienzo a sentir una presión en el pecho, como si en este momento mi mente se diera cuenta de la locura que estoy a punto de hacer. Mi pecho sube y baja agitado mientras busco sentarme en el baúl que está a los pies de mi cama —, tranqu

