XVll.

2053 Palabras

Abrí los ojos, estaba en mi habitación cubierta por las pieles de oso ya que el frío del invierno era cruel para mi, una ateniense hija del verano y clima templado estaba helada cual hielo de los Alpes, mi habitación estaba congelada, lo sentí al instante que abrí los ojos parecía como si mil dagas atravesaran mi piel al mismo tiempo Mi señora— Livia se puso de pie tiritando de frío el pequeño trozo de piel de lobo había caído a sus pies haciendo que su estremecimiento fuera la causa del castañeo de sus dientes— ¿Cómo os encontráis mi señora?— pregunto a un lado de mi cabeza— el joven emperador os ha traído el mismo La mire para levantar las pieles e indicarle que debía estar a mi lado para calentarnos mutuamente, ella me miró para negarse más al ver mi insistencia acepto quedando a mi

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR