Capítulo 21

2034 Palabras
Estados Unidos /New York/ Adara Nuestra semana de vacaciones había pasado volando, los días se fueron muy rápido y ya estábamos de vuelta a New York para seguir con nuestro trabajo. Sinceramente odiaba este tipo de situaciones, había veces en las que el tiempo pasaba muy rápido y otras en las que transcurría muy pero muy lento. Por ejemplo: todo el mes de suspensión que Carlos me impuso, fue una tortura esperar demasiado tiempo para retomar mi labor. Aunque no vamos a comparar un mes con una semana. Sin embargo, la primera semana de suspensión había sido cómo un año para mí. Por algo dicen que los momentos felices duran menos que los tristes. Aunque no me quejo, esa semana me la pasé bien, fuimos la mayoría del tiempo a la playa, hasta un bronceado me gané. Nos sirvió despejar un poco la mente después de los meses ajetreados con las evaluaciones. Ahora el deber llamaba. En este momento me encontraba sacando todo lo de la maleta. Tuve que acomodar todo lo que había comprado (cosa que no resultó fácil) tenía el clóset lleno y no tenía idea de dónde iba a guardar lo que todavía quedaba en las maletas. ¡Estaba lleno! Me considero de esas personas que tienen mucha ropa, pero que no usa. Tengo cosas que no uso, que no me queda y que ya ni me acordaba de ella y otras con etiquetas. Tendré que hacer limpieza a fondo y donar lo que no uso. —¿Adara?— escuché la voz de Siria desde la puerta. —¿Sí?— contesté mientras peleaba con un gancho que sostenía un vestido, no quería entrar al clóset y ya me estaba desesperado. —Debemos irnos— la miré con extrañeza al escuchar sus palabras. —A la organización— especifico al ver mi expresión. —¿Hoy? ¿Qué no era hasta mañana?— según lo que sé, nos habían dado un día para llegar y organizarnos un poco. —Carlos llamó, parece que tenemos trabajo. Sin más que decir, tomé mis cosas y me fui con ella hasta el auto, dónde Nick y Nate ya estaban esperándonos. Nos subimos al auto, los chicos en la parte delantera con Nick de piloto y Siria y yo atrás. —No puedo creer que ya nos manden hacer algo. Apenas llegamos y ya nos quieren poner a trabajar. Me siento explotado— habló Nick. —¿Por qué siempre te quejas de todo?— preguntó la castaña. —Ahora me vas a decir que tienes ganas de trabajar. —Pues sí. El resto del camino solo se escucharon las quejas de Nick y las peleas con Siria. Después de unos minutos llegamos a la organización y nos fuimos directo al penúltimo piso. En el camino nos saludaron varios compañeros. Hasta los nuevos nos saludaron, los cuales ya estaban en función. —Buenos días— saludamos a Alicia. —Venimos con el señor Atesh. —Lo llamaré, está con un hombre dentro y no sé si ya puedan pasar — informa. Después de hacer la llamada, nos dijo que podíamos pasar, cosa que me sorprendió. Lo más seguro era que nos iba hacer esperar hasta que esa persona se fuera. —Adelante— escuchamos cuando Siria llamó a la puerta. La misma, la abrió y los cuatro ingresamos a las cuatro paredes. Carlos (cómo siempre) estaba sentado en su lugar, con un traje que lo hacía ver más apuesto de lo que era. Cómo era de esperar, no estaba solo, frente a nosotros, de espalda, había otro hombre portando un traje gris. Saludamos con el común buenos días. A diferencia de Carlos, el hombre de traje gris nos correspondió el saludo, se puso de pie y cuándo giro para vernos, pude reconocerlo. Iván Thomson ¿Por qué está aquí? No sé. ¿Qué quiere? No sé. Nick y yo intercambiamos miradas, pues fuimos los que estuvimos involucrados meses atrás en el asesinato de Castillo. Que esté aquí solo quiere decir una cosa: trabajo. Aunque ya lo predecía, pero admito que no se me cruzó por la mente la idea de que se tratara de él. —Señor Thomson, le presento al equipo principal del departamento de ejecución— nos presentó Carlos, levantándose de su lugar. Por otro lado Thomson se acercó un poco a nosotros y Carlos rodeo su escritorio para ponerse a la par del Británico. —Nick Miller— señaló al pelinegro portador de ojos verdes. —Siria Wilson— continuó con la castaña. —Nate Patterson— el castaño solo dio un asentimiento de cabeza, al igual que los demás. —Y Adara Brown— finalizó conmigo. Adara Brown... A pesar de que Santiago se nombró legalmente cómo mi padre desde pequeña, no podemos revelar que tengo sus mismos apellidos. Pues dijeron que sería peligroso que otras personas se enteraran de que el científico tuviera una hija, y más si esa hija era yo. Los ojos de Thomson se toparon con los míos y lo que hizo a continuación me dejo desconcertada. Se acercó a mí y extendió su mano esperando que yo la tomara. No lo rechacé, imite su acción y le di la mano bajo la mirada atenta y confusa de los demás presentes en la oficina. —Bella Lilith— dejó un beso en el dorso de mí mano.—Un placer volverla a ver. No dije nada, no encontré las palabras adecuadas para corresponder tal acto de su parte, así que sin más, solo asentí. —En realidad es un placer verlos a todos, aunque...¿Nos son muy pocos? —El arma más pequeña puede ser la más letal. No es cuestión de cantidad, es cuestión de inteligencia y audacia— repetimos al mismo tiempo aquella frase que nos inculcaron desde los cinco años. —Me gusta— dijo con una sonrisa en su rostro. —Por algo son el equipo principal— habló Carlos, orrulloso.—Pasemos a la sala de juntas— indicó. Del otro lado de la oficina estaba una puerta que daba acceso directo a la sala de juntas. Carlos podía entrar por ahí sin la necesidad de salir de su oficina y entrar por la otra puerta. Cada quien tomó asiento, cómo siempre Carlos en la cabeza de la mesa. Nosotros solo intercambiamos miradas, no sabíamos lo que se nos iba a venir en este momento. —Supongo que ya saben porque están aquí— habló Carlos. Nosotros solo asentimos con la cabeza. Sabíamos bien que teníamos que hacer algo, sin embargo, no sabíamos con exactitud que era ese "algo". —El señor Thomson requiere de nuestro servicio para conseguir algo— siguió hablando.—Deben traerle la Polímata Tecnológica. ¿Polímata Tecnológica? Parece que Siria me leyó la mente porque fue lo mismo que preguntó, solo que ella lo dijo. Dicha pregunta fue contestada por Nick. —Tiene la forma de una tarjeta, es diminuta pero no tanto, tiene un buen tamaño. La Polímata Tecnológica fue creada en Reino Unido, por el equipo de informática de la mafia británica. Una persona que sabe muchas cosas, es llamada Polímata, pero claramente esto no es una persona. Puedes hacerle muchas preguntas, puedes rastrear a alguien, puedes ver hasta el último rincón del mundo con ella. Por eso adoptó ese nombre, cuenta con muchos conocimientos. No en vano Nick es el genio en esa área. —Veo que sabes mucho— habló Thomson. —Es mi fuerte. —La Polímata Tecnológica nos fue robada hace muchos años, la buscamos todo este tiempo y por fin la encontramos— explicó Thomson. —Imagino que quiere que nosotros vayamos por ella— hable por primera vez. —Imaginas bien, Bella Lilith— ignoré de nuevo el apodo. —¿Dónde está?— interrogó Siria. —Aquí, en New York. ¿Conocen a Enrique Anderson? —Sí. —¿Liam Trembley? En el momento que mencionó ese nombre, un escalofrío me recorrió, era la misma sensación que se presentó cuándo lo vi por primera vez, en el aeropuerto. Decidí ignorarlo y seguí prestando atención a lo que decía Thomson. —Sí. —Ellos la tienen. —¿Ellos saben que usted sabe?— preguntó Nate. —No. —Que siga siendo así, es mejor que no sepan para que no sospechen. —En los próximos días tratarán ese tema. Quiero que investiguen todo sobre ella. Su trabajo es recuperarla— indicó Carlos. —Sí señor. Salimos de la sala y nos fuimos a nuestro lugar de trabajo, ya ahí pusimos manos a la obra investigando todo lo que nos puede llevar a la Polímata Tecnológica. —¿Qué tiene que ver Trembley con Anderson?— preguntó Siria con la vista fija en la pantalla de una computadora. —No sabemos— respondió Nate.—¿Puedes encargarte de eso?— me preguntó, asentí e inicie con la tarea. —Recolecten información y en un rato la compartimos— propuso el pelinegro y todos estuvimos de acuerdo. La Polímata Tecnológica, fue creada por la familia Thomson hace años, era algo que no querían que los demás se entraran porque era seguro que iban a ir tras esa creación. Lamentablemente, uno de los de su clan los traicionó y entregó la información. Trembley y Anderson están implicados en ese robo. Hicieron esto muy bien, ya que Iván tardó años en descubrir quien fue el ladrón. Algo a nuestro favor es que ellos no saben que Iván ya se enteró que fueron ellos y considero justo que quiera recuperar lo que es de él y nosotros le vamos ayudar a recuperarlo. —Enrique Anderson, dueño de Company Anderson, Trembley ha sido su socio desde hace mucho y la empresa se encuentra aquí— inicio.—Enrique no estuvo tres meses aquí pero Trembley se quedó a cargo en ese tiempo. —¿Ya volvió?— pregunta Siria. —Sí, está aquí desde hace tres semanas al igual que el Canadiense. —Sospecho de dónde puede estar la Polímata— habla Nick. —¿Dónde? —En su empresa, es obvio que le han de estar sacando provecho desde ahí. —¿Planos?— pregunto y Nate los extiende sobre la mesa. —Tiene cinco salidas si contamos la azotea. Tenemos la entrada, el estacionamiento, la salida de emergencia y un especie de túnel que sale dos cuadras más allá. —Encontré que tiene un cuarto en uno de los pisos, la entrada de ese cuarto está prohibida para la mayoría de los trabajadores— habló Nick. —Menos para los cómplices. ¿Tenemos la vista en tercera dimensión? —Aquí están— señala Siria. Frente a nosotros hay una pantalla grande dónde podemos apreciar el edificio en tercera dimensión. —Señalamientos. —Está es la entrada principal, por dónde todos los mortales entran, por está parte tenemos el estacionamiento subterráneo— señala Nick.—El túnel está por aquí, conecta todos los pisos con un elevador secreto hasta llegar al primero que conecta con el túnel que va y da cuadras más allá. Las salidas de emergencia son estas y aquí tenemos la azotea. —¿El cuarto? —Lo tenemos junto aquí— acerca la imagen.—La verdad hay muchos aparatos con una variedad de botones, entradas, cables y palancas. —¿Cuál es la probabilidad que esté ahí?— interrogó Siria. —Un 90% de probabilidad. —Pues más vale que esté ahí, sino, nos pondremos en evidencia. —Bien— llamé la atención de los tres. —Tenemos la empresa, su dirección, las salidas y la posible área en dónde esté. Ahora solo queda tener un plan para poder entrar. Nos quedamos toda la mañana y medio día planeando cómo íbamos actuar para entrar a esa empresa y conseguir lo que queríamos. Repasamos una y otra vez lo que cada quien tiene que hacer y al final nos separamos para ir a cumplir nuestra parte. Lilit "según Wikipedia" En el mito sumerio Lilit es una diosa o fuerza independiente asociada a la oscuridad y temida por los hombres. En el mito hebraico representaría la igualdad frente al hombre ya que fue creada a su semejanza.
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