POV TERCERA PERSONA La lluvia golpeaba una y otra vez contra la vieja ventana de madera. En una pequeña habitación de un barrio Pobre. Tom estaba sentado contra una pared húmeda, frente a una mesa de madera desgastada. Su mano temblaba, frágil como la de un anciano, mientras encendía los restos de una vela que titilaba débilmente. Con hambre y dolor en los huesos, tomó un trozo de pan duro, que apenas pudo morder. Su frustración creció. ¿Cómo conseguiría comida y analgésicos? Su situación era insostenible: los días pasaban y sus ahorros se esfumaban. Las cuentas bancarias congeladas por orden de su abuelo solo añadían peso a su miseria. Entre el desespero, encontró tirado un volante en la calle: "Se busca enfermero". Días después, consiguió trabajo en una residencia de ancianos. Su la

