POV DIANA Me desperté al amanecer. Un brillo azulado, casi fantasmal, se colaba entre las cortinas de la habitación. Por un momento, deseé que todo lo de anoche fuera solo un mal sueño. Ojalá pudiera regresar el tiempo, o ser otra vez esa niña que despertaba en los brazos de su mamá, sin preocupaciones, sin dolores. Al mirar hacia el lado, ahí estaba Tom, encogido en un sillón que parecía más pequeño que él. Se veía tan tranquilo, como si nada hubiera pasado, con la cara relajada, casi insolente. Parecía satisfecho, como si echarme toda la culpa le hubiera traído paz. Sentí una tristeza pesada que se me clavaba en el pecho. Pero, ¿sabes qué? Tenía razón. Yo maté a nuestro hijo. Y a pesar de eso, él me había ocultado cosas. ¡Que se joda! El frío de la mañana me golpeó la cara, y las lágr

