ENTRE EL CIELO Y EL INFIERNO POR TU AMOR
SEGUNDA PARTE:
"CEMENTERIO DE HUESOS ESCARLATA"
***Capítulo n°16***
La repetición del sonido producido al ser reflejado sus ondas por un obstáculo.
"Eco".
Se podía sentir el eco de los pasos.
El eco en los latidos del corazón.
_Traidor. Al final mordiste la mano que te dio de comer durante tantos años. Ahora veremos de lo que es capaz mi mascota..._ Julius comenzó a avanzar a paso lento. Pausado. Calculador.
El eco en el aura asesina de Julius, comenzó a inundar el lugar.
Hunds ni se inmutó.
Los animales que estaban en el establo, comenzaron a relinchar en desesperación. La presencia de Julius los atemorizaba de sobremanera. Golpeaban con sus patas las paredes de madera de los cubículos de cada animal. Nerviosos. Ansiosos por huir.
El conjunto de emociones que causaban en los animales los hacían reaccionar en un solo acto: sobrevivir.
Los instintos obedecian a una sola razón profunda, escapar de un depredador.
Los caballos al golpear constantemente sus lugares. Rompieron efectivamente las maderas y se dieron a la fuga.
Julius seguía caminando pausadamente hacia Hunds. Quien por su lado. Mantenía la compostura sabiamente.
_Traidor._ Repitió. _Ahora no solo ofreceré como sacrificio la cabeza de un Rey. Si no la de tu hijo._
Hunds abrió sus ojos.
_Siempre lo supe._
Hunds se puso en guardia.
Hunds se puso en posición.
_Hoy, mostraré mis dientes Julius._
Hunds se posicionó en postura, bajo la atenta mirada de Julius, Hunds se paro manteniendo el cuerpo de manera natural y recta. Separo los pies hasta que quedaron paralelos a la línea de los hombros, con los brazos caídos naturalmente, agarrando con la mano izquierda la espada cuya punta se inclinaba hacia arriba. Miro al frente, y en señal de respeto a su contrincante agachó su cabeza.
El punto esencial en la muestra de respeto en una ultima lucha de esta magnitud. Era mantener el torso en posición natural. No levantar el pecho ni contraer el abdomen intencionadamente. La hoja de la espada debia apoyarse en la parte de atrás del antebrazo izquierdo sin tocar el cuerpo. Los brazos debian caer naturalmente y permanecer relajados.
Al ver esta actitud tan perfecta.
Juliud sonrió. Correspondío el afecto. Entendiendo que se estaba despidiendo.
Hunds hablo.
_Skermjan..._ Hunds cerro sus ojos, y cuando los abrió estaban de color Violetas.
Julius entendió que esto no tenía retorno.
Solo retumbó en su mente "Skermjam" , que significa 'reparar' o 'proteger'. El ataque más poderoso de Hunds.
Julius se puso en guardia. Esperando el gran ataque.
Hunds Llevo el pie derecho hacia adelante, hasta el lado interior del izquierdo, apuntando con sus dedos al suelo. Bajo la mano izquierda desde el lado izquierdo de la cabeza, llevándola hasta la muñeca derecha.
Después, giro el cuerpo a la izquierda. Con la mano derecha, movio la espada, describiendo curvas, desde el frente hacia abajo y atrás. Pasando por la parte inferior del costado izquierdo del cuerpo, giro la muñeca y dirigio el brazo hacia arriba.
A continuación, hizo una hendidura dando un golpe hacia abajo, concentrando la fuerza en la parte de atrás del filo de la espada. Mientras tanto, giro hacia abajo y atrás la mano izquierda, en postura de indicación, y luego la paso hacia arriba hasta que quedo encima del lado izquierdo de la frente, con la palma dirigida oblicuamente hacia arriba.
Simultáneamente con la hendidura, dio un paso hacia adelante con el pie derecho y elevo la rodilla de la pierna izquierda para que el cuerpo se sostenga sobre la pierna derecha. Miro la punta de la espada.
Se estaba poniendo negra. La hoja de la espada estaba tomando un color carmesí.
El cuerpo y la cabeza de Hunds giraron primero hacia la izquierda y después hacia el frente, siguiendo la dirección de la hendidura. Los movimientos de elevación de la rodilla y de hendidura eran perfectamente coordinados. Todo el proceso fue veloz y continuo. En un segundo estaba frente a Julius atravesando su pecho con la fuerza de una bestia.
Julius solo cambió su semblante por uno de completa tristeza.
_Eres tan fuerte "mi perro"._ Susurro escurriendo sangre por su boca.
El panorama cambió rápidamente.
La Soledad de un bosque, protagonizaba la escena.
El manto del cielo nocturno, adornaba con estrellas y vientos helados el paisaje. Animales nocturnos hacían su feroz aparición. Camuflandose en la oscuridad.
La noche fría y solitaria, despertaron a Maryan.
Abrió sus ojos lentamente. Encontrándose con Tornurd que desinfectaba sus heridas con licor.
Se levantó rápidamente. Llevándose la sorpresa que sus heridas estaban todas tratadas, higiénicas, curadas.
Toco su cabeza y su rostro. Sentía dolor. Pero en su corazón estaba aliviada.
_¿Te ayudo?._ Maryan de acerco donde estaba Tornurd.
Tornurd la observo negó con la cabeza.
_¿Donde estamos.?_
_Tranquila, estamos fuera de los territorios de Mignawich, me temo que el caballo no durará mucho tiempo. Lo sobre exigi._ Miro al animal. Tirado en el suelo. Agonizando.
Maryan quedo perpleja, la situación no la angustio. Ya que, recordó a Tamara. Su corazón se estaba volviendo frío.
De repente un aullido heló la piel de Maryan que en la impresión dio un grito de terror.
_¡¿WolfDeath?!_ Sus ojos se llenaron de lágrimas al sentir temor y desesperación.
_No. Son lobos naturales y comunes. Si fueras los WolfDeath estaríamos muertos._
Ambos estaban en los bosques fuera de los territorios del Reino. Estaban en tierras ajenas. El bosque de Minafull.
_¿Conoces este bosque.?_ Maryan se acercó a una pequeña fogata que había echo el, con anterioridad de que despertara.
Posesionó sus manos sobre el suave fuego. Brindándole calor al vientre con sus propias extremidades.
_Si. Minafull._
_¿Que vamos a hacer?._
Tornurd estaba perdiendo la paciencia. Ya que su personalidad era impaciente y molesta.
_Mmmm, primero que nada. Descansar._
_¿Y si tengo trabajo de parto?._
_Tienes que descansar la mente. En la mañana partiremos._
_Pero Tornurd, pueden atacarnos en cualquier momento. Debemos irnos ahora, debo encontrar a Diego._
_Mire Mi Reina, debo de descansar. En mi situación actual no sirvo para nada. Por el momento solo podemos esperar a que el sol nos ilumine._ En lo que hablaba. Se acomodaba para dormir apoyado en un árbol. Con su espada entre las piernas.
Maryan lo miraba incrédula, ya que, no se imagino que fuera tan despreocupado.
_¿Que pasará con Hunds?._
En lo que Tornurd rodo sus ojos.
_Probablemente muera MyLady._
_Por Dios, ¿Enserio?._
_Si. Por eso debemos recuperar energías. Una vez que halla dormido, nos dirigiremos al Reino Muerto. Allí está Killiam. Pediremos asilo. Allí, veré como ayudarte._
_Killiam, no es la primera vez que me lo nombran._
_¿Quien a demás de mi te dijo de Killiam?._
_El Rey Carmilion, me había entregado un broche de oro blanco y me dijo que fuera en eso momento al Castillo de el. Allí, supuestamente me estaría esperando esa persona. Me dirigía a ese sitio con Rigthul. Pero... Nunca llegué._ Maryan agachó la mirada.
_Si hubieras podido llegar. ¿A dónde se iban a dirigir?._
_Mmmm... Sigam._
_¿Sigam?_
_Si. ¿Pasa algo?._ Maryan ladeó la cabeza de lado.
_¿Tienes el broche My Lady?._
_Pues si. Nunca me separe de él._ La mujer extendió el broche. En lo que Tornurd lo acepto.
_Esto es..._ Abrió sus ojos de sobremanera.
_¿Lo conoces?._
Tornurd asintió. Y le mostró el broche que le había dado su padre antes de separarse en los establos. Eran exactamente iguales.
_Esto es un skermjan, que significa 'reparar' o 'proteger'. Este es el emblema de mi familia. Hunds es mi padre. Killiam es mi hermano mayor. Seguramente se irían a Sigam a pedir protección de los eruditos del Reino._
_¿Es enserio?._
_Si. Ahora con mi padre muerto. Killiam seguramente querrá entrar en la guerra de poder. Debemos dirigirnos al Reino muerto y encontrarlo, si es que, no nos encuentra primero._
_Pero..._
El hombre la interrumpió.
_No te voy a contestar más nada. Duerme._ Acaricio de cabeza.
_Tengo preguntas._
_Y yo no tengo ganas de contestarlas._
Maryan asintió.
Mufo.
Vio como Tornurd se acomodaba para tratar de conciliar el sueño nuevamente.
Ella solo pensaba en su esposo. Acariciando su vientre. Pensaba en todas las cosas que estaba viviendo. Todo a raíz de un Reino y el egoísmo del poder humano.
Cerro sus ojos entregándose a los brazos de morfeo. Comenzó a quedarse rápidamente dormida.
En lo que Tornurd abrió sus ojos, cual depredador felino. Se sentó a su lado. Atento. Vigilando todo el panorama.
En guardia.
Tomo con fuerza y determinación su espada.
La dejo reposada un lado de el, apoyada en el árbol.
_Descanse My Lady._ Susurro.