Kitten

1265 Palabras
-   Me cansé -una sonrisa iluminaba el rostro de lis -pero fue lo más asombroso que haya hecho o sentido - y empezó a reírse. - Cualquiera pensaría que enloqueciste, pero entendemos lo que sientes -Dong Min se reía a la par con ella Se sentó, con Zhang Liu, a lado de las chicas. - A algunos de nosotros nos tomó más tiempo, lograr la primera transformación, de verdad eres un genio. Ya muero por ver tu fase Celestial -Agregó Zhang Liu. Pero, pasar a la siguiente fase fue más difícil, no lograba controlar bien la fase animal y duraba poco tiempo. Habían calculado que su transformación duraba alrededor de tres minutos. Así que, decidieron que necesitaba practicar mucho para lograrlo antes de viajar a China. Cansado, pero contentos, entraron a cenar. Cuando estaban conversando animadamente, Lis, escuchó una melodía conocida que no esperó oírla, menos en j***n, el tono de llamada de su teléfono móvil. Ninguno de sus amigos o conocidos de América podía ser porque era un nuevo chip y ame se lo había conseguido el día anterior apenas llegaron a j***n. Lo sacó del bolsillo de su casaca que se había puesto para cenar. En la pantalla aparecía la palabra "My Love", por supuesto, había agregado algunos números, el de Ame y su editor, pero ninguno como mi amor. -            ¿Aló? -            Hola, Lis- se escuchó una voz ronca conocida, que Lis -recordaba muy bien - ¿Cómo...? -            Que cómo tengo tu número, pues nada de magia, lo prometo ... -            Ya sé que no es magia - entonces se le ocurrió algo - ¡No puedo creer que cogieras mi teléfono cuando estaba desnu... -  antes determinar la frase, ¡Amarilis, se dio cuenta que los demás prestaban atención a su conversación - ¡Disculpen! - se levantó y salió al jardín - ¡Te pasas, Ren! -            No te molestes. Solo quería mantenerme en contacto contigo y fue la manera más fácil. Además, estaba aburrido mientras te esperaba. -            Qué más habrás hecho. -           Nada, lo prometo - escuchó su voz y estaba segura que estaba sonriendo. Incluso Amarilis sonreía - ¿Ya cenaste? -           En eso estaba. ¿Dónde estás? -          Tuve que volver a China. No creo que podamos vernos antes. Pero la espera se me hará eterna. ¿Me extrañas? -           Ni un poco -le contestó Lis rápidamente -           ¡Ouch! Ni lo dudaste -lo escuchó reírse -           Apenas nos conocemos -se burló Lis -          No, nos conocemos hace siglos -su voz cambió se volvió más íntima -Yo sí te extraño. ¿Sabes? Creo que la próxima vez no podré dejarte ir. Tendrás que quedarte a mi lado. Amarilis sonreía - Gracioso. Si tienes tanto tiempo libre ¿porque no averiguas quién intenta matarme? – Lis recordó el ataque del día anterior. - ¿Te atacaron? ¿Qué pasó? - su voz se endureció y lo notó molesto. - Estoy bien, tranquilo. Pero no es la primera vez. En Estados Unidos también lo intentaron. Enviaron soldados terracota. Él de ayer era en base a tierra violeta algo así. - Tierra púrpura, Yixing – la corrigió - Sí eso. Pero logré destruirlo. Además, estoy aprendiendo a transformarme - Amarilis no supo por qué se lo dijo, solo quería que no se preocupara -aprendo rápido, soy muy buena. - Lo sé...cuídate. Amarilis, no sé exactamente que siento por ti, pero, pienso que es amor. No me preguntes como lo sé. Solo lo siento. ¿Sientes lo mismo? - Lis escuchó su sincera pregunta - Puede ser... - Incluso ella no lo sabía, pero, ¿era muy posible que se hubiera enamorado tan rápido? Bueno, como dijo Ren, no era poco tiempo, sino, hace siglos. - Gracias, pensaré en ti. Diciendo eso, Ren, se despidió. Amarilis se quedó saboreando en su mente sus palabras. Cuando volvió a la mesa, Karin ya había regresado. La saludó lo más educadamente posible, aunque ya había caído en la cuenta que no le agradaba y parecía que el sentimiento era mutuo. Al sentarse, se dio cuenta, que, Dong Min la miraba con una sonrisa pícara en los labios. -           ¿Sucede algo? -Le preguntó Lis. -           Nada, parece que alguien se consiguió un gato como mascota - le dijo bajito, para que ella nada más pudiera escucharla. -           JA JA JA, no gracias, no me gustan los gatos -le contestó - Tal vez no los gatos, pero sí los tigres - y se echó a reír - No te preocupes, me agrada -y bajando nuevamente su voz -pero ten cuidado, la señorita perro, se puede contagiar de rabia.  A ella de verdad le enojan los gatos. -   No necesito su aprobación -Le susurró Lis -Puede ir aladrar a otro lado -y ambos se rieron. - Veo que están muy entretenidos -advirtió Karin. Amarilis y Dong Min dejaron de reírse. - Solo le contaba algunos chistes a Lis - dijo Dong Min y le guiño un ojo. - Seguramente…Bueno, Lis. Los señores Akimiya desean conocerte. ¿Querrás verlos mañana? - ¿Los señores Akimiya? -Amarilis estaba tan distraída que no reconoció el nombre. - Sí, tus abuelos maternos - aclaró Karin - hablaron con el señor Yamada y desean verte. Entenderás que son personas muy mayores. Ellos están en una residencia en Nara. - ¡Ah!Claro, no hay problema Un auto te llevará allá... - Me gustaría viajar en tren, aún no he conocido nada de j***n, más que esta casa. - El señor Yamada, ordenó que viajaras en un auto... - Yo tomo sola mis decisiones. Discúlpame, pero el señor Yamada no es mi jefe ni me ordena nada. - El señor Yamada, está preocupado por tu seguridad y es nuestro líder. - El mío no... La dos se lanzaron miradas asesinas -           Yo la acompañaré - se ofreció Zhang Liu llenando el silencio con su oferta -Si la señorita Amarilis desea puedo serle de ayuda y también protegerla. -           Por supuesto, posiblemente Ame y Dong Min, también puedan acompañarme -           Lo siento, Lis. Mañana visitaré a mis padres. No estaré todo el día - se disculpó Ame. -           Y yo tengo que ir a estudiar, lo siento -dijo Dong Min. Amarilis había olvidado que ellos, también, tenían una vida fuera de estas puertas. -           No hay problema -Les sonrió- Iré con Zhang Liu. Se lo haces saber al señor Yamada, Karin, por favor. -           Bueno - Karin aparentaba que se había calmado - se lo diré, espero que tengan buen viaje –Si las miradas mataran, Amarilis ya hubiese caído fulminada al suelo -Y ¿ya decidiste sobre hacerte el tatuaje? -le soltó -           Aún no ¿Hay prisa? -Interrogó Lis. -           Por supuesto que no -le respondió Karin. El resto de las conversaciones derivó a su viaje a Nara del día siguiente. Hablaron sobre la hora de partida, los lugares que podrían ver después de visitar a sus abuelos. Lis no había pensado en ellos. De hecho, creyó, que quizá nunca los conocería. Su madre se había alejado de sus padres hace mucho tiempo. ¿Qué sentiría al verlos? Lis no lo sabía. Ya en su cama la inspiración le provocó escribir. Sacó la computadora y trabajó por un par de horas. Los acontecimientos recientes y un tigre muy pícaro le habían dado buen material a su imaginación. Lis vio el teléfono y recordó su conversación. Palabras y sentimientos cálidos la embargaron. Prendió el aparato y buscó nuevamente el contacto: "My Love". Se río de sus ocurrencias. Antes de dormirse, había cambiado el nombre del contacto por "Kitten".
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