El escuadrón liderado por Salazar emprende su camino, rumbo a una ciudad pequeña de la región, tal ciudad Jimena nunca ha ido, el motivo por el cual Jimena dijo llamarse Lía es porque se dio cuenta que el nombre de su hermano Amisaday y el de ella, figuran en la lista negra del escuadrón el cual pertenece ahora.
—Sandoval —Salazar llama a Jimena—. Imagino que ya tiene experiencia en combate urbano, y combate de cuerpo a cuerpo ¿Cierto?
—Sí, no se preocupe, no seré una carga —responde Jimena.
—Tenemos una misión, hay un campamento de guerrilleros que ha tomado el lugar, lo que antes conocíamos como la ciudad de los templos, un lugar turístico, que albergaba la mayor cantidad de nativos de la región, ahora se encuentra en ruinas. Tenemos datos que habrá al menos quinientos guerrilleros —todos los miembros del escuadrón se miran entre sí—. Tranquilo, nuestro objetivo es su líder apodado “El exterminador” este de acá de boina roja —Salazar enseña una foto donde se distingue el objetivo—. Al momento que le demos de baja, por consecuencia los demás se entregaran ¿Alguna duda señores?
—No tengo ninguna duda, solo quiero sugerir que acabemos con los que se rindan —todos observan a Jimena.
Luego de un silencio incomodo, todos se ríen, Jimena no entiende el por qué, pero algo tendrá en cuenta… la muerte caminará junto con ella.
— ¿Qué hicieron? —Jimena le pregunta a uno de sus compañeros.
—Son violadores, asesinos y líderes de bandas criminales, paramilitar o de guerrillas, todos fueron muy malas personas —le responde el hombre apellidado Quintero.
Jimena mira detenidamente el campo, hay muchos hombres desnudos con signos de torturas que están crucificados, la pena de muerte romana ha vuelto a la actualidad, hay mujeres también, de inmediato Jimena se da cuenta que no van a dejar cabos sueltos, un escalofrió recorre desde las plantas de sus pies hasta su cuello.
Ahora entiende el porqué de las torturas que cometía el amor de su vida ‹‹ ¿Por qué no nos asesinó? ›› La chica no puede evitar hacerse esta pregunta, ya que los entrenaban para ser hostiles, con un sentido patriótico obediente, enfermizo como un fanático, como si el estado de la nación tratasen de hacer una réplica de las S.S. nazi, hay muchas cosas ocultas para Jimena, y la razón por el cual Josué no asesinó a Amisaday y a la chica, fue por un acto que apareció desde el primer día de la humanidad, fue por amor. Todos van en silencio, la nieve sigue cayendo de un cielo nublado, hasta que unos kilómetros más adelante el convoy se detiene.
— ¡Aquí nos quedamos señoritas Caminaremos unos cuatro kilómetros hasta la entrada de la ciudad, no queremos ser detectados, las municiones están escasas, recuerden eso, no estamos en un puto video juego, esto es la vida real, no van a conseguir por ahí vidas extras, así que cuidémonos, siempre juntos, un consejo, siempre dejen una bala para ustedes por si las cosas se salen de control ¡Señoritas! ¡Por Dios y la Patria!
‹‹ ¡Urra! ¡Urra! ››
El comando camina entre el bosque, tienen todo el día para completar la misión que se le ha dado, la niebla empieza a descender ‹‹no es temporada para nevar›› a Jimena le parece muy extraño que en este lugar siga nevando, deja de darle importancia cuando rompe el silencio por el intercomunicador.
— ¿Por qué este objetivo es importante?
—Tiene información que nosotros no tenemos, el cual es importante para nosotros.
Al poco tiempo de estar caminando, el comando observa a dos guerrilleros patrullando la zona, dos kilómetros lejos de la ciudad, esto quiere decir que buscan expandirse, hacen reconocimiento para luego traer la caballería completa, hace dos semanas, un grupo de tres personas del comando de paracaidista vinieron a recopilar información, los guerrilleros apenas ocupaban una pequeña parte de la ciudad, esto Salazar lo sabe, y se alerta de la situación, si hubiesen esperados más tiempo se los hubiesen encontrado por el camino, lo que es extraño para todos, es la usencia de contagiados, al menos por la zona donde se encuentran ahora.
Salazar quiere poner a prueba a Jimena, o Lía como se dio a conocer, así que la manda a deshacerse de los dos guerrilleros junto con Quintero y otro de apellido Velázquez. Los guerrilleros están fuertemente armados, ambos tienen dos parejas de fusiles de asalto, grabadas fragmentarias, granadas lacrimógenas, cada uno con una escopeta de cañón corto, cuchillos tácticos militar, y boinas rojas con el escudo de la F.A.R.C. dicho grupo terrorista que trabajó para la dictadura.
Jimena se acerca, ve a los guerrilleros en medio de la carretera, analiza el lugar a la redonda, efectivamente se encuentran solos, pero se ven interrumpidos por un grupo de mujeres, Jimena las cuenta, cuatro mujeres entre veinticinco y treinta años y una adolecente de unos doce años de edad, los guerrilleros las amenazan con sus fusiles, gritando a todo pulmón, las mujeres se arrodillan con sus manos en la nuca, diciendo que las ayuden, porque el refugio donde se encontraban dentro del bosque había sido invadido por unos contagiados ‹‹ ¿Contagiados? ›› Jimena se hace esta pregunta ya que supuestamente no soportan las zonas de grandes alturas, recuerda como los contagiados que la perseguían no podían subir más del punto donde se dejó caer y fue rescatada posteriormente. Los terroristas también les hacen esta pregunta a las mujeres, cosa que no saben explicar
‹‹ ¡No lo sabemos! ¡No nos han mordido! ¡Por favor! ¡Ayúdenos!›› exclama una de ellas.
‹‹ Creen que esos malditos de mierda son del ejercito›› dice Salazar a través del intercomunicador.
‹‹ ¿Qué hacemos señor? ›› pregunta Quintero.
‹‹ Esperen, tal vez nos lleven directo al lugar de su campamento ››.
‹‹ Lo más probable es que la violen ›› comenta Jimena.
‹‹ Sandoval no debemos intervenir, debemos esperar, el comando que vino a reconocer el lugar dio la información que los guerrilleros estaban en una zona dentro de la ciudad, pero como vemos se han expandido ››.
‹‹ ¿No me ha mandado a eliminarlos, señor? ›› pregunta Jimena irritada.
‹‹ Debemos esperar, es una orden ››
Los guerrilleros revisan a las mujeres, dándose cuenta que se encuentra fuera de peligro, no han sido mordidas ni están heridas, al terminar de inspeccionar aquellas mujeres, uno de ellos iba a llamar por radio pero su acompañante evita que lo haga, hablan entre sí.
‹‹ Señor, permiso para disparar ›› dice Jimena por el intercomunicador.
‹‹ Negado, espere ›› responde Salazar.
Los guerrilleros ordenan a las mujeres a ponerse de pie, el terrorista más bajito separa a la adolescente de las otras mujeres, y la lleva hacia la orilla de la carretera, entrando al bosque, el otro se queda a vigilar amenazando al grupo que se encuentra al otro extremo, muy cerca de Jimena, Quintero y Velázquez. A continuación el hombre que tiene a la adolescente la obliga a desnudarse, Jimena observa su cuerpo desnudo, sus senos redondos aún en formación, no tiene vello púbico, nalgas redondas y paradas, la chica es delgada pero con un cuerpo esbelto. El hombre se baja los pantalones y obliga a la chica a meter su m*****o en su boca, al principio se resiste, hasta que el guerrillero coloca su pistola en su sien, no le queda nada más que obedecer, li chica cierra sus ojos y llorando empieza a practicarle sexo oral a aquel hombre. Jimena le tiembla las manos, quiere intervenir, pero no puede, una lágrima recorre su mejilla. Aquel guerrillero eyacula rápido dentro de la boca de aquella chica, por el cual opta sacar el m*****o de su boca para poder vomitar, pero recibe un cachazo del hombre obligándola a hacerlo de nuevo, el tipo gime de placer, aparta a la muchacha y se levanta los pantalones.
— ¡Eres precoz! —se burla su compañero.
— ¡Está demasiada rica parce! —responde del otro extremo el hombre.
— ¡Apure que es mi turno!
El guerrillero que vigilaba es suplantado por su compañero, la chica intenta correr pero el hombre actúa rápido y la detiene, propinándole varios golpes, los cuales servirán de excusa para explicar la situación más tarde, se baja los pantalones le grita algo a su compañero y ríe, toma su m*****o con las manos, lo agita varias veces, y empieza a tener una erección, y de nuevo obliga a la jovencita a metérselo en la boca, ésta resignada obedece sin poner resistencia, el hombre empieza a mover violentamente su cadera causándole daño a la muchacha, en ocasiones saca su m*****o de la boca de la chica y le da golpes en sus mejillas rojas, los dos guerrilleros ríen. Jimena llora en silencio y sin hacer un gesto facial, solo está ahí mirando cómo es ultrajada la inocencia de aquella chica. Aquel hombre pone bocabajo a la adolescente, y empieza a penetrarla ‹‹ ¿Te gusta anal? ¿Eh? ›› le pregunta el guerrillero a la chica que solo llora desconsoladamente.
Luego de un rato, reúnen a las mujeres, las amenazan, no pueden decir nada a su comandante o el castigo será peor, todas conocerán al que está a cargo, y si a él le gusta una de ellas ‹‹ ¡Será su puta! ›› Entonces la obligan a levantarse y esperar que la recojan ‹‹ ¿Qué?›› si Jimena, Salazar pensaba que la iban a llevar esos dos hombres, pero se ha equivocado ‹‹Maldita sea›› Jimena ahora no podéis hacer nada en lo absoluto. La camioneta llega con otros dos hombres, obligan aquellas mujeres a montarse pero dos de ellas salen corriendo, sin pensarlo muy bien, un guerrillero les dispara volándoles los sesos, una bala de esos fusiles impactando en la cabeza, es un pequeño agujero cuando entra en la superficie del cráneo pero cuando sale deja un hueco del tamaño de una manzana.
‹‹ Le disparan en la cabeza para evitar que se levanten después ›› dice por el interlocutor uno de los compañeros de Jimena.
Observan como la camioneta se va con aquellas mujeres, mientras que estos dos guerrilleros colocan los dos cuerpos en medio de la carretera uno encima del otro, destapan un galón de gasolina que le han dejado, y lo esparcen por todo el cuerpo de esas dos chicas, deben esperar, ya que los contagiados que dijeron aquellas mujeres están en el bosque, el humo llamará su atención, y solo quedan ellos dos, al menos es lo que piensa el hombre de baja estatura, sin saber que está siendo observado por un equipo elite. A Jimena no le gusta para nada esta nueva burocracia, sabe muy bien que si se encuentra acompañada por su hermano y por el amor de su vida, la jovencita no pasaría por ese infierno, le parece extraño la actitud de Salazar, o al menos eso piensa Jimena, desde un principio Josué sin pensarlo dos veces hubiese intervenido, seguido por su hermano Amisaday y después la propia Jimena. Así es Jimena, Salazar no se puede comparar con el amor de tu vida, a pesar de ser una máquina para exterminar tenía humanidad, compasión, sin importarle las consecuencias, pero ayudaría a esas mujeres y dos de ellas aún seguirían vivas, y aun así ¿Por qué esperamos que otros actúen como nosotros queremos? ¿Por qué creemos que nuestra perspectiva de ver las cosas no tiene que ajustarse con los demás? Esto intriga a Jimena, han pasado muchos años desde que recibió la última que le dieron, venir a su país natal, estudiar como la toxina actúa y su evolución, pero todo se fue para el carajo, su hermano muerto al igual que el amor de su vida, Melita y aquella niña tan especial ‹‹Maldito Peterson›› piensa Jimena mientras tiene en la mira a uno de los guerrilleros ‹‹Maldito proyecto Apocalypto›› Jimena contiene la respiración ‹‹Maldito Salazar›› así es Jimena, si estuvieses con los tuyos nada de esto hubiese pasado.
‹‹nužudyti juos visus›› una voz le susurra a Jimena.