Precisamente tú

1120 Palabras
La miro esperando alguna explicación, pero solo se limita a seguir con su te, supongo que fue solo un gesto. — Bueno, debo ir a arreglarme. — me paro dejando las cosas en el lavavajillas y me voy a mi dormitorio, busco en mi vestidor algo acorde ni muy formal y tampoco tan callejero, me maquille y elegí un pantalón n***o línea recta tiro alto acompañado de una blusa blanca cruzada y tacones blancos, tomé mi pelo en un moño alto ondulando las puntas y un bolso rojo. Salí de mi cuarto y guarde las llaves de la casa. — quedas en tu casa María Jesús. — solo me sonríe y sigue tomando te... esta un poco extraña, quizás le hablé muy duro en la mañana. Prefiero no seguir pensando en eso y sigo mi camino en compañía de una buena música, según el gps y estoy a menos de una cuadra, miro hacia un lado buscando estacionamiento pero no lo hay, giro a la derecha y espero a que el guardia se acerque — hola, soy Andrea Fiero, tengo una entrevista. — Lo siento señorita, las plazas son solo para nuestros trabajadores. — lo miro con una sonrisa fingida para ver si así me ayuda — Pero como le dije tengo una entrevista y no hay donde aparcar. será solo un momento — Entonces de media vuelta y busque algo antes de que pierda su hora. Al jefe no le gusta esperar. — maldigo entre dientes, y ruedo mis ojos. Prefiero no decirle nada ya que quiero tener alguna esperanza en esta empresa. — pongo reversa y sin siquiera esperar a que los autos pasaran sigo mi camino entre medio de todos los bocinazos por mi hazaña. Recién a cuatro cuadras encuentro un lugar, estaciono rápidamente, tomando mi bolso camino lo mas rápido que se puede entre tanta gente, entro al gran edificio y voy hasta la mesa central — Hola, soy Andrea Fierro. Tengo una entrevista. — le hablé a la que supongo es la secretaría, una rubia platinada teñida, se paró a buscar una tarjeta de "visitante" , llevaba un vestido demasiado corto para el trabajo... Quien quiera que sea el jefe debe tener muy mal gusto. — piso 15 — dice sin prestarme atención, me dieron ganas de decirle unas cuantas verdades, se supone que es la cara visible de la empresa, pero bueno no quería armar problemas... aun... tomé la tarjeta y subí — Gracias — miré su nombre en el distintivo — Paloma — y seguí mi camino. Fui hasta el ascensor y marqué el piso para mi suerte paró en todos los anteriores, apenas llego al 15 pasé por entre la gente y salí de las primeras, casi corrí hasta la mesa central y tomando una bocanada de aire me volví a presentar — Hola, soy Andrea Fierro. Tengo una entrevis... — El jefe esta ocupado con otra postulante que llegó 10 minutos antes que tu. — Lo se.. disc.. — me interrumpe nuevamente. Me dan unas ganas de plantarle un... mejor me contengo — Mientras te entrevistará la señorita Marsh, Recursos humanos. Pasillo a la izquierda — camino hasta allá y toco, espero a que me den una señal de entrar que no llega, vuelvo a tocar y espero — Si dicen que pases es porque debes hacerlo — habla una mujer madura, alta, morena, con un cuerpo de diosa, demasiado maquillada para mi gusto, y enojada — lo siento — pasa de una buena vez. — lo hago y cierro tras de mi, se sienta y yo también. — Aquí esta mi curriculum. — iba a poner la carpeta frente a ella pero me interrumpe... otra más — ya lo tenemos, no me hagas perder el tiempo y dime porque tu y no otra. — su pregunta me tomó desprevenida, ya estaba arta con las dos idiotas de las secretarias y además me tenia que salir esta al camino, cuando estaba a punto de responder alguien la llama al teléfono responde sin importar y cuelga rápidamente. — deberías ser mas rápida, si dependiera de mi no te contrataría ni aunque me pagarán por ello, eres demasiado tediosa. Debo irme — pero que mierda, quien se creé esta estúpida. — En primer lugar no soy 'tediosa', usted no me dió tiempo a responder, me atacó apenas entre a esta oficina y créame, sería de mucha ayuda en esta empresa, comenzando por ese par que tienen de secretarias que hasta yo lo haría mejor, soy excelente en lo que hago y... — tu tiempo pasó. — abrió la puerta y se fue ,maldita sea, esto podía ser peor. Salí y fui a sentarme esperando que ahora me llamara el jefe, no iba a decaer porque una estúpida se cree superior a mi, no lo haría. Luego de unos minutos paso una mujer vestida con un traje de los años 50 y se fue — puedes pasar, primera puerta a la derecha. — respiré hondo y comencé mi camino, sin tocar abrí la puerta y cerré tras de mi, camine hasta estar cerca pero la silla estaba vacía, mire a mi alrededor pero no se veía nadie, espere unos minutos y luego me fui al ventanal, desde aquí se veía la torre Eiffel, toda una ciudad a los pies, algún día seria yo quien miraría a toda una ciudad desde mi oficina — Bonita vista Srta. Fierro. — brinque del susto, esa voz la reconocería en cualquier lugar — y no lo digo solo por el paisaje.— estaba cada vez mas cerca, podía sentir su perfume y yo seguía sin mover un dedo — aunque ayer te veías mejor, soñé toda la noche con tu cuerpo desnudo. — di vuelta lentamente y quedamos frente a frente — Mike — su nombre salió como un suspiro de mis labios y fue la única palabra que pude formular, no podía creer que fuera el dueño de este lugar, como no me di cuenta antes — Andrea — me imita, descaradamente mira mis senos y se acerca mas, quedando a tan pocos centímetros que siento su respiración — un gusto verte nuevamente. — sin poder contenerme le planto una cachetada que se escucha en todo el lugar, su mano va a su cara y sus ojos arden me acerca a el y me aprisiona contra el vidrio — no vuelvas a hacerlo o te arrepentirás — lo hago cuando se me antoje idiota — tu y tu lengua, deberías usarla para otras cosas que de seguro haces bien. — sin dudar levanto mi mano nuevamente pero esta vez la detiene — te dije que te arrepentirías — se acerca y junta sus labios a los míos.
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