Hernán se pone su polera y camina a abrir, apenas lo hace veo como se va hacia atrás cayendo de culo, y a Elías le ocurre lo mismo mientras se ponía su camisa, los dos están tirados en el piso tocándose la cara, mientras yo estoy ahí parada sin saber que hacer, todo ocurrió demasiado rápido
— Nos vamos — dice furioso Mike, quien se limpia sus manos en los pantalones — ahora Andrea, ¡muévete! — me largo a reír, no se si por rabia, por la adrenalina del momento o por nervios
— Vete a la mierda Mike
— Claro que me iré a la mierda, si es lo que quieres pero vendrás conmigo. — habla muy agitado
— ¡A N D A T E! de aquí, no se como diste conmigo, ni porque haz hecho esto, pero te puedes largar porque contigo no voy a ninguna parte Gilipollas
— No me queda otra opción Andrea — se agacha a recoger mi bolso y en segundos estoy sobre su hombro
— ¡que me bajes idiota! ¿Quién te crees? — le pego en su espalda pero es como pegarle a un pedazo de madera, mis manos me llegan a doler — ¡y ustedes par de idiotas hagan algo! — les grito, porque parecen dos bobos tirados en el piso, solo miran con miedo a mike
— Yo paso tía... ¡que te vaya bien! — gritan los dos
— ¡COBARDES! — alcanzo a decir antes de que me metiera en su auto poniendo el seguro desde su lado para que no pudiese abrir la puerta. — ¡Estoy desnuda Idiota!
— Lo se — dice riendo — toma — me pasa su chaqueta y como puedo me la pongo, mi curadera no ayuda en nada, meto una mano y luego la otra pero al parecer la puse mal porque mi espalda queda al descubierto, suspiro fuertemente maldiciendo a los mil demonios por lo que acaba de ocurrir, furiosa saco la chaqueta y la tiro aunque solo cae frente a mi — ¡Ugh! Maldito Mike!
— ¡Estoy aquí fierecilla! escucho tus maldiciones
— ¡Me importa una mierda lo que escuches! eres un Gilipollas, hijo de la gran .... agh, ¿Cómo pudiste? que te importa a ti donde ande y con quien me meta, ¿Acaso no tienes nada mejor que hacer? alguna puta donde ir, estas rodeado de mujeres todo el tiempo y solo me molestas a mi, ¡IDIOTA!
— ¡Cuidado con lo que dices Andrea! Te podrías arrepentir muy pronto.
— ja ja ja... jamás me arrepentiré de decirte todos los días lo gilipollas que eres, ¡asique aguántate! — solo se ríe — Deja de reírte o te parto tu preciosa carita, ¿me entendiste? ahora dime como me encontraste
— Muy fácil fierecilla, María Jesús me avisó que llegaba hoy y me dijo donde estaba, fui y me contó que una personita la dejo sola y se fue con dos hombres.
— ¿Ya... y?
— ¡Le dejaste tu ubicación genia! — mierda, tiene razón, Tendré que hablar con ella. — te creía mas inteligente Andrea — comenzó a conducir y me mordí la lengua por no decirle unas cuantas cosas pero yo y mi bocota no se pueden contener por mucho tiempo
— Para Mike — me mira de reojo y no me hace caso — Hey que te digo que pares o eres sordo además de idiota — Frena fuertemente haciendo que mi cuerpo se vaya hacia adelante, menos mal tengo cinturón
— ¿Qué pasa ahora? Otra pataleta niñata
— Por los mil demonios Mike, arruinaste mi noche, te parece poco, Tenia a dos tíos para mi solita y llegas tú, creyendo que necesitaba tu ayuda y me traes a la fuerza y me metes en tu auto y... y yo no lo quería. — Sin decir nada, pero notando su enojo se baja y pasa por delante del auto hasta llegar a mi puerta, la abre y con su mano hace el gesto de que baje... pero que...
— Vamos baja Andrea
— Como se te ocurre que...
— ¡Baja! No era que soy un hijo de puta... Pues si tu lo dices así será ahora baja. — lo hago sin imaginar para que, pero luego de un rato me doy cuenta, va hasta su lado, se sube y se va... Me deja semi desnuda, en la calle y sin zapatos.
— ¡Maldito! — le grito desde donde estoy, sabiendo que ya no me escucha — Eres lo peor que he conocido en toda mi vida Mike — miro a mi alrededor y no hay nadie, la borrachera se fue como por arte de Magia y fijándome de que nadie me vea doy cuenta la chaqueta y la abrocho como se debe, por lo menos tapa todo lo necesario, con la rabia contenida comienzo el camino hasta mi casa, descalza, cansada y semiborracha... ¿Podía ser peor? Al menos estaba relativamente cerca... Se me ocurrió llamar a María Jesús pero mi bolso quedo en su auto — aagh, me las pagarás Mike. — Llego hasta mi domicilio con los pies horriblemente adoloridos, un poco hinchados y lo mas probable es que mañana no pueda caminar. Toco y espero a que me abra, vuelvo a tocar esta vez mas fuerte porque de seguro esta durmiendo
— Andrea — me mira de pies a cabeza — ¿Pero que te ha pasado? — entro
— No Quiero hablar del tema, por favor — y me voy directo a mi dormitorio, necesito una ducha. Al terminar, mientras me pongo un pijama llama a la puerta y voy a abrir
— ¿A sido Mike? — Ruedo mis ojos al escuchar su nombre
— No me hables de ese Gilipollas, lo ultimo que quiero es saber algo de el.
— a venido a dejar tu bolso — me lo pasa y lo tiro sobre la cama — quería saber que habías llegado... Siento lo que...
— En serio no pasa nada, pero por favor no vuelvas a darle mi dirección sin antes consultarme.
— claro... que descanses. — y se va, cierro y voy hasta mi cama, me quedo dormida al instante.
El maldito teléfono no dejaba de sonar y yo solo quería dormir, de seguro María Jesús le contó a Isi mi experiencia de anoche... Uuuuf, me levanto y casi sin abrir los ojos busco el bolso sacando el teléfono
— ¿Aló?
— ¿Srta. Andrea Fierro?
— Con ella.
— Le hablo de La empresa "La Vie est Style" , recibimos su solicitud de practica y queremos concretar una entrevista para esta tarde — mi sueño se fue al carajo y corrí a buscar un lápiz y papel
— Claro que si, dígame por favor.
— Anote. — Lo hice y corroboré de que haya anotado bien. Al colgar miré la hora y tenía tiempo a mi favor, asique me duché y comí algo liviano.
— ¿Por qué tan feliz Andrea?
— ¡Me llamaron para una entrevista! — recibo su abrazo y me felicita
— Donde es.
— Una empresa llamada La Vie est Style, mande la solicitud ayer y me llamaron.
— ¿En serio? — pregunta curiosa y algo... no sabría como describirlo pero creo que sorprendida y no se porque.