Me quedé muda, no sabía por que estaba aquí, ahora y en mi casa, sin esperar un segundo mas tomé la puerta y la cerré de un golpe, pero el fue mas rápido y la detuvo con su pie entrando rápidamente — Que quieres imbécil. — le pregunté mientras caminaba hasta la cocina, estiré mi mano tratando de tomar la caja con remedios pero para mi suerte se cayó sobre mi y se desparramó por todos lados. — mierda — me agaché y los recogí uno a uno metiéndolos de nuevo en la caja, al levantarme no vi a Mike... claro que no... si estaba atrás de mi — Tienes un culo espectacular Andrea — ¿ A eso viniste? — puse la pastilla sobre mi lengua y tomé agua esperando su respuesta — En verdad tu culo es perfecto — no quitaba su vista de mi... bueno de mi cola... me di la vuelta afirmándome en el lavadero y

