No sabía que hacer para poder parar, mi cuerpo pedía a gritos mas y mas pero por mi cabeza aun pasaban las imágenes de el follando con otras mujeres... Pero porque tenia que ser así, porque me besaba tan bien que lo único que quiero es que no pare de hacerlo, me gusta sentirlo posesivo y dueño del momento, su lengua provoca mariposas revoloteando en mi estómago que poco a poco bajan a mi sexo, su mano suelta las mías y comienza a tocar mi cuerpo húmedo — Andrea — dice con voz ronca y sexy — Ya no puedo parar — Su voz hace que vuelva a la realidad y por primera vez abro los ojos... no, no, no, no Andrea, no se la harías tan fácil, no conmigo. Lo empuje con mis manos y me paré rápidamente al otro lado de la cama — ¿Pero que te pasa Andrea? Estas loca — Fuera de mi casa Mike, no tienes

