— ¿en serio no te cansas Mike? — Jamás, eso ya deberías saberlo. — Lo miré sin responder y simplemente seguí en lo mío, no quería que sacara el tema de esta mañana, no ahora. — Cuando me invitaras a tu casa nuevamente. — mierda. — podríamos repetirlo — ¿Repetir que? — Entra Isi y se afirma sobre la encimera de mármol esperando una respuesta. Me mira... la miro... lo mira... la mira... — Bueno que les pasa a ustedes dos. — nada — respondo antes de que el lo haga. Me mira Sonriendo y se que lo hará — Estuvimos juntos esta mañana... — A Isi casi se le descuelga la mandíbula de tan abierta que estaba — tu amiga es muy difícil. Hazla entrar en razón por el amor de dios. — toma una uva, se la come y sale guiñándome su ojo. Isi espera a que salga, cierra la puerta rápidamente y se pone f

