Ismael estaba desesperado, había paso dos noches en vela esperando por el regreso de Ahel, pero al notar que él no había regresado la angustia se había quedado a vivir con él. Siempre había estado con Ahel, a pesar de os problemas, inconvenientes y las peleas no quería una vida sin Ahel. Deseaba con ansias respuestas y que alguien le ayudara a solucionar su situación, pero no podía decirle a su mamá, si le decía que Ahel no estaba en vez de ayudarlo lo agobiaría con preguntas, suposiciones e intentos desesperado por traerlo de vuelta, su mamá estaba mal de la cabeza y no podía esperar mucho de ella. Contarle a Ourora no era una opción, si le decía a Ourora que Ahel había desaparecido, pero que no era otra persona sino sí mismo, le pediría explicaciones referentes a lo que le había dicho so

