MALCOLM Dios mío… detrás de mi despiadada y perver.tida jefa se escondía una muchacha lanzada y muy asertiva que iba más hacia otros aspectos de la personalidad. Era interesante. La forma en la que le respondió a Megan fue muy divertida, tanto que opté por quedarme callado y seguirle el juego. Mientras caminábamos a la mesa, le susurré con confidencia: —¿Recuerdas que te dije que perdí la virginidad con una chica en preparatoria? —Sí… ¿qué con eso? —Megan fue esa chica. La pelinegra se detuvo de inmediato y me quedó viendo con los ojos bien abiertos. —¡¿Acaso estabas loco?! ¿Ese es tu tipo de chica? —chilló por lo bajo, lo que le dio más gracia al asunto, y caminamos más lento. Negué con la cabeza mientras me reía por su reacción. Tara era una chica muy interesante que sabía dife

