TARA Abrí los ojos de par en par apenas escucharlo, y mi cerebro espabiló al instante, dejando todo rastro de somnolencia atrás. A mi lado, a Malcolm le pasó algo similar. Quise incorporarme mejor, sin embargo, Hazel casi se me echó encima. —Hace unos meses vino un carguero con materiales y materia prima desde Taiwán, era una carga para Yuanfen, ¿no es así? Extrañada por sus palabras, me limité a asentir con la cabeza. —Ese carguero tuvo problemas y el comisionado fue a increparte; pero solo quería persuadirte para que apoyaras la candidatura del alcalde. Volví a asentir, sin entender a dónde quería llegar con hechos tan evidentes y, a mi entender, nada relacionados con Sun Yee On. —Bueno, estuve revisando los registros de ese carguero, y resulta que pasaron por alto que la mercancía

