MALCOLM Mi tor.tura terminó al llegar a casa esa noche, y luego de cenar no tuve espacio para nada más que llamar a casa, arreglar otro poco el cuarto y lanzarme a dormir. Eran demasiadas emociones para un solo día. A la mañana siguiente, desperté a primera hora y me preparé. Hoy comenzaba mi trabajo en serio y, aunque vi que le caí bien a algunos de mis nuevos compañeros de trabajo, para otros yo parecía ser de limón. La Corporación Yuanfen me daba mucha curiosidad, y debía hacer lo mío. Manejé el lujoso Maybach de la señora con cuidado por las bulliciosas calles del centro, y llegamos a buen tiempo para iniciar con las labores. Lo primero fue clasificar muchos documentos y organizar su agenda. Una Magnate de las altas esferas como ella, además del trabajo de oficina, siempre era nec

