La conversación entre Trevor y sus padres pasó como un huracán para todos. En un punto, Coraline culpó a Katherine de darle aquella idea, pero Trevor le dejó claro que él lo había decidido antes de que Katherine llegara y que su tía trató de convencerlo, pero como no lo logró, solo lo regañó. Aceptar la partida de su hijo es, de cierta manera, sencillo para Coraline y sabe que es mejor a que se quede para destruir su vida. Pero para Samuel… para él es otra cosa. Y el tiempo se le pasó volando, el semestre se terminó y es tiempo de que Trevor parta a su nueva etapa. —Solo he estado con él seis años… —murmura mirándolo correr tras sus hermanos pequeños y Erick asiente. —Te entiendo perfectamente. Cuando Katherine fue aceptada aquí, en Boston… sentía que el maldito avión me llevaba a un i

