No era verdad, sabía que no estaba pasando y que todo era una pesadilla en la cual me despertaré, porque no podía ser, no ahora, no en este preciso instante donde me sentía plena a su lado. —¿Por qué yo? — pregunté mientras Lauren y Mariem estaban conmigo frente a una tumba vacía. —Es una prueba más— indicó Mariem. —No puedo con tantas pruebas, no soy capaz de seguir con los exámenes que la vida me está poniendo. ¿Acaso nunca seré feliz? Según los chicos, mi esposo había sido ejecutado y quemado. La razón, la desconocía, solo dijeron que el que hizo esto era para saldar una cuenta. —¿Puedo hablar contigo? — me acerqué a mi cuñado que nos esperaba en el auto. Este asintió y nos quedamos a solas afuera mientras las demás esperaban dentro. —Estoy preparada para oír todo, solo dilo— le

