Cap 16 Vivamos juntos

1135 Palabras
Emanuel se despidió y ayudo a Pamela y Rocío a subir al auto, las llevo a una de sus propiedades en a la ciudad. Pamela le informó. “Mañana regresare al extranjero con mi abuelo”. Emanuel le explicó. “Me disculpo por lo que te dijo mi papá, Farid tenía algunas propiedades en el extranjero y varias cuentas, ambos teníamos más negocios que mi papa no tiene conocimiento”. Pamela rio triste. “Cambiaria todo eso por tenerlo conmigo…” Giro a ver a Rocío que hablaba con la tía Lorena y su suegra Isabel por teléfono. “Solo… Cuida a Rocío por favor, no está acostumbrada a esta ciudad”. Emanuel levanto la mirada viendo a su esposa. Si Rocío se quedaba estaría siempre sola, Emanuel no pasaba mucho tiempo con ella. “Creo que sería mejor que se fuera contigo, mientras arreglo la situación de mis padres”. Pamela hizo una línea de su boca. “Platícalo con ella”. Rocío giro su mirada hacia Pamela y Emanuel y les sonrió. Mas tarde Emanuel le pidió que hablaran. “Pamela se ira mañana, deberías volver con ella”. Rocío se angustió. “Tu ¿Volverás con nosotras?”. Emanuel negó. “Debo ver los asuntos aquí, volveré en unas semanas, el trabajo en la agencia me espera…” Él pensó por un momento y le propuso. “¿Quieres intentarlo?”. Rocío abrió mucho los ojos. “¿Yo?”. Rocío era publicista antes, trabajaba en la agencia en el extranjero que se encargaba de la publicidad del equipo, la manufacturación de los souvenirs y los tratos con negocios para el patrocinio. Cuando se casó con Emanuel, el señor Gustavo le pidió ser una buena esposa y ama de casa dejando su carrera de lado. Ella dudaba. “No lo sé…” Emanuel trato de convencerla. “Solo será hasta que regrese”. Después de pensarlo por un minuto. “Ok”. Aceptó con la ilusión de que Emanuel volviera pronto. El hombre sonrió. “Gracias”. Le comunicó. “Iré hablar con mi madre”. Quería tener unos minutos con ella y saber que quería hacer de ahora en adelante. Ellos se despidieron y Emanuel fue a la mansión de la señora Lorena, al entrar a su habitación, ella escuchaba música de piano. “Mamá”. Isabel silencio el video levantándose. “Hijo, siento que hayas pasado por esto”. Emanuel negó sonriendo. “Solo quiero lo mejor para ti”. Lorena entro con una bandeja de aperitivos. “Tu madre ya decidió. Se ira a vivir conmigo a Rosario por una temporada, tu tío José se encargará del proceso de divorcio, mi esposo es el mejor en el tema y le sacara hasta el último centavo al gruñón de Gustavo”. Emanuel se burló, Isabel negó. “No quiero dinero”. Lorena la regaño. “Lo has soportado por años, necesitas una muy buena remuneración”. Emanuel tomo la mano de su madre y le regalo una pequeña sonrisa. “Tomate un tiempo mamá, piensa las cosas yo respetare cualquiera de tus decisiones”. Isabel se acercó a su hijo acariciando su mejilla. “Has tenido que pasar malos ratos por esta madre miedosa que tienes, las cosas cambiaran te lo aseguro”. Le dio un fuerte abrazó. “Descansa mamá”. Beso su frente saliendo de la habitación, se despidió de ambas. Lorena tomo comida de la bandeja y empezó a degustar. “¿Lista para tu nueva vida?”. Isabel afirmó completamente convencida. Al día siguiente Emanuel llevo a su esposa y su cuñada al aeropuerto, las observo subir al túnel del avión y se fue, en el camino recibió una llamada. “Buenas tardes señor, soy Arturo Villanueva”. Esto lo dijo de forma sarcástica. Ellos eran amigos desde hace años. Emanuel le informo. “Es bueno volver a saber de ti, Necesito de tus servicios ¿aceptas?”. Arturo que jugaba en su computadora, pausó el juego. “¿De cuánto estamos hablando?”. Emanuel miro por la calle. “Pon el precio, sabes que puedo recompensarte muy bien”. Arturo sonrió ajustando sus gafas quitándose los auriculares de gamer. “¿Dónde nos vemos jefe?”. En un restaurante…. Noa pedía del menú, Grecia se acomodaba la servilleta. El menciono. “Este restaurante sirve una comida deliciosa”. Grecia se burló. “No estaba enterada que conocías lugares como este…” Noa apretó los dientes nerviosos y le temblaba la voz. “Yo… Jimena me trajo aquí”. Grecia no quiso hacer más drama por la situación. Ignoro el tema de Jimena. Noa tomó un sorbo de su vino para calmarse, no quería salir peleado con su novia. “Quería preguntarte… ¿Quieres vivir conmigo en el departamento?”. Grecia levanto la vista quedándose en silencio. Noa le expuso. “Deseo que vivamos juntos, no quiero ir y venir por las noches, además, quiero dar la noticia a los medios”. Grecia se quedó en silencio por unos segundos mirando al hombre frente a ella. El tomo su mano. “Grecia de verdad quiero que nos casemos”. Ella sonrió expresándole su sentir. “Noa, creo que las cosas están algo difíciles… Yo me mudare a Rosario y tú tienes que quedarte aquí, no sé cómo funcionara esto”. “Lo haremos funcionar, si los dos ponemos de nuestra parte, saldrá bien”. Noa dijo por ultimo. Los platillos llegaron interrumpiendo su conversación. Noa se acomodó en su silla, no muy lejos de ahí Emanuel observaba a la pareja, estaba de pie cerca de la puerta, Arturo llegó. “Lo siento, había mucho tráfico”. Vio en la dirección que Emanuel miraba encontrándose con Grecia que sonreía y conversaba con el hombre. “¿Esa no es Grecia?”. “Entremos”. Dijo Emanuel pidiendo una mesa no muy lejos de ahí. Al sentar se quedó vigilando a la pareja en todo momento. Algunos días pasaron, a pesar de la conversación de Noa, él seguía desaparecido, al parecer varias marcas representativas estaban filmando algunos comerciales con él, no estaba entrenando desde hacía días, en los entrenamientos Grecia ya no llevaba la batuta, dejaba que Jimena decidiera todo, ella solo se quedaba a un lado en silencio. La nueva capitana Citlali era muy odiosa, se creía dueña del equipo y reprendía a las animadoras muy seguido, Jimena la apoyaba en todo, confiaba mucho en ella. Doris también hizo lo que su amiga, no volvió a dar su opinión ni exigirles a las chicas. Era cuestión de tiempo irse.
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