Capitulo 5

1476 Palabras
Marcos me ha traído a la empresa y en todo el camino solo me la pasé pensando en Elena, por más que intenté concentrarme en otras cosas no pude y solo tengo metida en la cabeza a esa mujer. Estoy desconcertado con lo que me está pasando, se supone que lo que más yo deseaba era que saliera de mi vida, pero por alguna razón en vez de sentirme feliz, me siento extraño. Estoy sentado frente a mi escritorio revisando unos documentos cuando mi teléfono suena, mira la pantalla y veo que es Ana que me está llamando y por alguna razón tenía la esperanza de que fuera otra persona la que me llamara. Respiro profundo y luego contesto la llamada. —Hola. — contesto algo distante. —Hola mi amor. — me dice, pero no le presto mucha atención. —¿Deseas algo? — te estoy llamando para saber cómo estas, anoche te fuiste y no te quedaste conmigo como prometiste. —Se que te prometí quedarme contigo, pero tenía que regresar a la casa y descansar. —Dices que regresaste a descansar, pero creo que lo que quería era irte y estar cerca de la imbécil de tu esposa. — me dice molesta. —Estaba cansado y necesitaba venir a trabajar, no puedo solo central toda mi atención en ti cuando tengo una empresa que dirigir. — le digo molesto. —¿Por qué me alzas la voz? Tu nunca me habías hablado así. — me dice y escucho su llanto desde el otro lado del teléfono. Esto me hace sentir mal he incomodo. —Lo siento mucho, lo que pasa es que tengo muchas cosas en la cabeza y no me he sentido bien. Te prometo que no te volveré a hablar de esa manera. — le digo intentando consolarla. —Te voy a perdonar, pero espero que de verdad no vuelvas a portarte así conmigo, yo solo me preocupo por ti y por nuestra relación. —Lo se. —¿Vas a venir a verme hoy? —Intentare de ir cuando salga del trabajo. —Te voy a esperar. —Adiós cariño. —Hasta luego. — me dice y luego cuelgo la llamada. Me siento algo agobiado y frustrado, por lo que paso mi mano por mi cara y mi pelo intentando de alguna manera deshacerme de la incomodidad que siento, pero sigo igual, siento como si algo me faltara. Elena. Mientras conduzco mi auto siento la fresca brisa golpear mi rostro, en este momento me alejo del lugar que me trajo tristeza y dolor, dejo atrás a al hombre que amo y emprendo un nuevo camino. Pensar en Alex me trae dolor y las lágrimas ruedan por mis mejillas. Intento tener mi mente y pensamientos ocupados con la música, pero nada de esto me he de gran ayuda. Ahora estoy en una nueva ciudad dispuesta a empezar una nueva vida, he decidido olvidarme de todo y ahora solo pensare en mí, en mi futuro y en mi felicidad. Cuando llegue a mi nuevo hogar llamare a mi amiga Sofia y le daré mi nuevo número, ella será la única persona con la que pretendo mantener contacto, y para asegurarme de que nadie me contacte deje mi antigua teléfono botado en el zafacón del hotel donde me hospedé anoche y cuando el avión aterrizó aquí en chicago compre un nuevo teléfono y alquile un coche. Se que Alex no nunca trataría de comunicarse conmigo, pero si quiero empezar de nuevo lo mejor para mi es dejar atrás todo mi pasado. Llegué a un pequeño restaurante que vi en el camino ahí decidí parar para comer algo y así aprovecho para llamar a mi amiga. Saque de mi bolso el papel donde anote el número de Sofia y lo guarde en mi teléfono, luego respire profundo y la llame. —Hola. — escuché del otro lado del teléfono, al escucharla me sentí feliz aun que es evidente que ella debe de estar extraña por recibir una llamada de un numero desconocido. —¿Sofia, como sestas? — le pregunto y ella en se queda un momento en silencio, antes de reaccional y darse cuenta de que soy yo quien la ha llamado. —¿Elena, eres tú? De verdad eres tú. — me dice emocionada desde el otro lado. —Si soy yo. —¿Qué paso contigo? ¿Dónde estás? — me pregunta ansiosa. —En este momento estoy lejos, he decido irme y empezar una nueva vida. Mi amiga se queda en silencio al escuchar lo que le acabo de decir. —¿Qué es lo que pretende hacer? —Quiero olvidarme de todo y empezar de nuevo, le he filmado el divorcio a Alex, ya no quiero sufrir más, me di cuenta de que por más que me esfuerce nada va a ser diferente de lo que ahora es. —Se cómo te ha sentido todo este tiempo, y entiendo lo difícil que ha sido todo para ti, pero pudiste empezar tu nueva vida aquí, solo tenías que dejarlo. —No creo que estando cerca de él, y con la posibilidad de encontrarme con él en cualquier momento podría olvidarlo. —Y crees que de verdad lo vas a olvidar? — me pregunta. Soy consciente de que nunca podré olvidarlo, lo amo profundamente, pero por más que lo ama no puede continuar luchando por algo que no podre tener otra vez. —No sé si podre olvidarlo. — le contesto, tratando de mantener la compostura y tragando in enorme nudo que se formó en mi garganta. — quizás nunca podré olvidarlo, pero si estoy lejos de él voy a poder empezar una nueva vida. Mi amiga suspiro y pude escuchar un pequeño sollozo que salía de su garganta. —¿Dónde te encuentras en este momento? ¿A dónde te has ido? — pregunta con gran preocupación y en su voz puedo sentir algo de angustia. Respire profundo y trate de no llorar al decirle donde me encontraba. —Estoy en chicago. —Chicago, estas a cientos de Kilómetros de aquí. — dice preocupada. A los lejos escucho por el teléfono la voz de alguien más, no necesito preguntar para darme cuenta de que es Nick el que se encuentra ahí. —¿Con quién hablas? — lo escucho decir. —Con Elena. — le contesta Sofia. —Elena, donde demonio esta ella. — dice enojado. —Ella está en chicago. — le contesta mientras yo escucho en silencio la conversación. De pronto él le pide el teléfono para hablar conmigo. —Elena que demonios crees que haces. — me dice molesto Nick, su respiración se escucha pesada y es evidente para mí que está muy enojado. —Nick tenía que irme, ya no podía continuar ahí. —Está loca, dejara toda tu vida atrás por ese imbécil. — dice aún más molesto. —Quiero empezar una nueva vida, y la única manera de lograrlo es alejándome de mi antigua vida. —¿Entonces de verdad abandonaras todo lo que has construido aquí? —Puedo empezar de nuevo, y construir una nueva vida. Nick suspira y siento como su respiración deja de estar agitada, lo que me inca que él ha aceptado mi decisión. —¿Nick, quiero pedirle un favor. — le digo. —¿Qué quieres? —Por favor no le diga a nadie donde me encuentro, en especial a Alex. — le digo, aunque estoy más que segura de que el nunca intentara buscarme. —¿Está segura de lo que me pides? —Si lo estoy. —¿Y si recupera su memoria y recuerda todo? Él va a querer buscarte. —Espero que nunca me recuerde, y que sea feliz con la persona que el ahora ama. —Piensa bien la decisión que estas tomando. —Ya lo pensé, y es lo mejor. —Elena no estoy de acuerdo contigo. — me dice Sofia quien le ha quitado el teléfono a Nick. —él te ama y si recupera sus recuerdos va a querer volver contigo. Escucharla decirme eso hizo que mi corazón se acelerara, desee por mucho tiempo que el me recordara y volver a vivir esos momentos de felicidad que una vez tuvimos. —No creo que eso suceda y ya no quiero que el me recuerde. — le digo con el corazón en pedazo. —Elena… —Tengo que irme, luego te llamare de nuevo. —¡Espera adónde vas! —Hablaremos pronto no te preocupes por mí. —Cuídate Elena. — me dice resignada al ver que ya no quiero seguir ablando. —Adiós. — le dije y cerré la llamada. En el momento que colgué el teléfono las lágrimas brotaron de mis ojos y rodaron por mis mejillas. He dejado todo atrás, pero era necesario para empezar mi nueva vida.
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