Niall
No estaba en mis planes, de ninguna manera, quería disfrutarla sin límites, estar con Josefa me transforma y me asusta, pero a mi edad, sé cuando es tiempo perdido luchar contra esa necesidad.
Pero tampoco voy a exponerla a la locura de Dara, sé muy bien que esa mujer no tiene límites y ya me ha jodido la vida antes, no dejaré que vuelva a hacerlo.
Entiendo su molestia, pero está malinterpretando las cosas. El problema es que no sé si vale la pena explicarlo... No sé si ella está jugando... Soy mayor que ella por varios años, soy su mentor, soy el amigo de su padre. Que hayamos tenido el sexo más espectacular de mi vida, podría realmente significar nada.
El maldito punto es que, haberla visto marcharse, con sus hermosos ojos con apariencia de estar conteniendo sus lágrimas, fue horrible.
Dara ha venido a mi casa, 10 minutos después de que se había marchado.
Ha sido un caos que ha durado horas. Sus gritos aún taladran mi cabeza y otra vez hemos terminado en esa enfermiza situación en dónde ella me culpa y yo finjo no oírla... Ya me he desgastado demasiado. Nunca la amé, que nos hayamos casado fue un hecho totalmente circunstancial. Parecía una buena chica pero tenía ese algo que te produce un extraño rechazo.
Nunca se me paso por la cabeza dormir con ella y tampoco lo recuerdo bien, estaba en mi segundo año en la Universidad, nuestros padres eran buenos amigos y solíamos compartir. Esa noche la fiesta fue extrema, bebí demasiado, empezaba a vivir solo y la libertad se te sube a la cabeza. No sé como llegamos a eso, pero cuando desperté estaba desnuda en mi cama.
La ignoré los siguientes dos meses... A pesar de que ella se me aparecía hasta en los lugares más insolitos.
Cuando mi padre me mandó a llamar, ya todo estaba arreglado. Nos casaríamos en 20 días y me haría cargo de ella y nuestro hijo.
No puse objeción, sabía como era mi padre... Pero ese rechazo crecía más y más en mí.
Nunca dejé de salir y divertirme, mientras ella se quedaba en casa, vivíamos con mis padres.
Una noche, cuando ya estaba cercana a cumplir los 7 meses de gestación, decidí salir con unos amigos, en el bar se nos unieron unas chicas y alguien que estaba en el lugar, no lo sé alguna de sus amigas, le contó... Dara no encontró nada mejor que subirse al auto y manejar como una posesa.
Yo no la quería, pero estaba ilusionado con ser padre, me había prometido que cuando nuestro bebe naciera, dejaría de salir. Cabe aclarar que a pesar de mis nulos sentimientos por ella, nunca la engañé (No me estoy justificando, reconozco mi parte de culpa).
Esa noche todo cambio, Dara en su ataque de histeria, chocó contra un árbol, mi hijo no sobrevivió... a pesar de todos los esfuerzos que hicieron los doctores...
Dara estaba devastada y me culpaba continuamente, sus padres extrañamente se disculpaban en su nombre.
A los dos meses, mi padre tramitó el divorcio, el nivel de violencia de Dara había escalado hasta el límite donde ya estabamos todos en riesgo. Dara fue internada en una clínica psiquiátrica y no fue hasta un par de meses después, (El dolor por mi hijo no nacido y la culpa de ver a Dara en esas condiciones me llevó a visitarla), que me enteré que Dara desde muy pequeña había sido diagnosticada con varios transtornos mentales... Generalmente sus tratamientos tenían efectos positivos, pero siempre caía con largas crisis.
De alguna manera la muerte de nuestro hijo empeoró la situación y a pesar de los muchos años que han pasado, Dara de vez en cuando vuelve, se escapa de la clínica o en alguna visita a sus padres y me encuentra.
Fui un pendejo, si lo fui. Pero talvez si sus padres hubieran sido honestos desde el principio con el tema de su salud mental, no me hubiese comportado así... Por el bien de mi hijo.
El punto es que cada puta vez que aparece, su condición es peor.
Esa noche, llame a sus padres antes de que llegará a casa, porque sí, sabía que llegaría... Alcanzo a destruir bastantes cosas, trato de prender fuego en los sillones, quebró cada plato y cada decoración. Me amenazó de que me mataría y luego ella se mataría para que pudieramos ir con nuestro hijo, etc.
La he grabado y ya le avise a sus padres que iré a un juicio, para que no vuelva a salir. Ya fue demasiado.
El domingo he llamado a Josefa todo el maldito día y fui a su departamento, pero simplemente desapareció, entonces el caos se hizo presente. Nunca avisó si había llegado, ni si estaba bien. Las peores ideas llegaron hasta mi cabeza, aguante hasta la noche, pero no hubieron llamadas, tampoco la encontré en su departamento al ir nuevamente, así que hice lo que nunca creí que haría: llamé a Eduardo, no sabía bien que le diría. Pero fui directo y le pregunté por Josefa, que la había estado llamando y no contestaba.
- Niall, me llamó temprano, avisando que estaba sin teléfono y que cualquier urgencia, Tania su hermana podía contactar a Tomás.
- ¿Tomás, su amigo?
- Si... ¿Lo conoces?... Dicen ser amigos, pero quien sabe. Parecen una pareja a veces, si no lo son, lo terminarán siendo...
No te puedo explicar la rabia que sentí. Mi cuerpo entero gritaba "MÍA".
Si fui un maldito idiota, pero ¿Cómo le explicas a alguien en 10 minutos una historia tan trágica?, ¿Cómo saber si vale la pena contar algo tan doloroso y personal?.
- A propósito me aviso que mañana no irá y la autoricé. La señora Magdalena, abuelita de Tomás está muy enferma, le queda poco tiempo y la quiere como si fuera su nieta y viceversa... Han ido a visitarla a las afueras de Santiago, pero el martes estará ahí.
- Gracias, Eduardo.
- Cuídate, Niall.
Quiero incendiar el mundo entero y arder en el.
Si, tengo lo que me merezco...
Pero hace unas pocas horas la tuve a ella y no hay un lugar mejor en el mundo, que en su interior, ni una boca más dulce... Ni una compañía más perfecta. Y no la voy a perder antes de descubrir que tiene Josefa, que parece devolverme la vida.
La traeré de vuelta... llámenme egoísta, seguramente lo soy, pero Josefa ha provocado en mí algo que nunca antes sentí y si no exploro esa sensación, no voy a estar en paz conmigo mismo...