Capitulo 49

2661 Palabras

Leía Estaba agotada. Y enorme. Había crecido a un ritmo alarmante en apenas dos meses. Era como si de la noche a la mañana mi cuerpo hubiera decidido expandirse sin control, convirtiéndome en un globo a punto de estallar. Dios, estaba tan cansada. Dormir era una misión imposible. No solo porque ninguna posición me resultaba cómoda, sino porque mi vejiga estaba prensa, aplastada, estrujada hasta el punto de obligarme a levantarme cada diez minutos para ir al baño. Diez minutos. Y ni siquiera iba a mencionar mis pies… Bueno, sí, los iba a mencionar. Lo que alguna vez fueron pies, ahora eran dos cosas hinchadas, deformes, irreconocibles. Me habían traicionado por completo. Nadie te habla del lado B de la maternidad. Todos te cuentan sobre la maravilla de sentir a tu bebé moverse dentro

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR