Vamos de vuelta a Arán y no voy a negar que siento temor, Frederic parece también preocupado pues la orden del rey fue muy clara; ya empiezo a considerar la posibilidad de pedirle a todos que se detengan, den la vuelta y retomar nuestro camino, terminar la ruta estipulada y conocer cada dama seleccionada por mi padre. Pero al mismo tiempo siento que estoy haciendo lo indicado, si continuo puedo explotar en el momento que menos lo espero y será un caos total, pues todos en el reino morirían si dejo el nombre de la familia por el piso por mi falta de educación. - ¿Estás seguro de lo que estás haciendo? – pregunta el secretario - No, no me encuentro seguro, pero a diferencia de antes me encuentro mucho más tranquilo. Mi padre quizás sufra un ataque al corazón tras saber el resultado de mi

