En el de vuelo de regreso, iba una Yulia muy satisfecha consigo misma sentada frente a un muy preocupado Dante; se sentía fuerte y llena de vitalidad, como si nada en el mundo pudiera dañarla ahora. Luego de mover cielo y tierra, 3 días después de haber amenazado a la trabajadora social, le habían entregado a su hijo, por lo que de inmediato preparó todo para volver con el a casa. Dante siguió sus órdenes y los abogados probaron que Marie, la cuidadora, no era más que una inocente empleada domestica que nada tuvo que ver en el secuestro, solo fue contratada por la supuesta madre, para hacerse cargo del pequeño y nada más; por supuesto que antes de sacarla de la cárcel, ella había aceptado el trato que le ofrecieron a cambio de su libertad y no dudó en irse con ellos y seguir cuidando del p

