Capitulo 1 / Traicionada
Melina
Estoy muy emocionada dado que, dentro de 2 meses me caso con el amor de mi vida, un hombre maravilloso, Danilo era el típico chico popular en la universidad, todas las chicas querían salir con él, incluida yo, pero como era tan introvertida nunca había intentado hablarle, hasta esa noche en una fiesta de fraternidad, me había decidido a entablar una conversación con él.
Recuerdo que esa noche estaba tan nerviosa, no quería ser rechazada por el chico más popular, conocía el gusto que tenía hacia las mujeres hermosas y curvilíneas y, yo, bueno, solo era yo, según mi criterio no poseía nada atractivo, que podría gustarle a alguien como él.
Sin embargo, esa noche mi vida cambio, después de esa fiesta Danilo y yo comenzamos una relación para sorpresa de todos.
Y aquí estamos 2 años después, a nada de casarnos.
He estado muy ocupada con todos los preparativos, Danilo me había dicho que, si era mucho el trabajo, una organizadora podría hacerse cargo, pero me opuse, quería vivir la experiencia a plenitud.
Últimamente no hemos podido vernos, nuestros trabajos son muy exigentes, yo soy jefa de Marketing digital y él es Gerente, de una de las empresas más importantes del país, ambos tenemos buenos puestos de trabajos, en fin, tenemos muchas responsabilidades, las cuales nos han mantenido un tanto alejados.
Es por eso que he decidido darle una sorpresa, iré a nuestro pent-house, un regalo de mi padre es allí donde viviremos después de casarnos.
Iré hasta allí, para preparar algunos de sus platillos favoritos, para después degustarlos, en una romántica cena bajo la luz de las velas.
Conduzco por 10 minutos, con todos los ingredientes que utilizare esta noche, estacione en un lujo edificio, provengo de una familia adinerada, aunque siendo honesta me gusta más las cosas sencillas, le huyo a todo lo que mi apellido de renombre conlleva.
Estoy en el estacionamiento subterráneo, mientras camino hacia el ascensor algo llama mi atención, me pareció a ver visto el auto de mi...
Niego con la cabeza, el cansancio me está haciendo ver cualquier cosa...
Mientras el ascensor va subiendo, voy pensando en todos los platillos, que preparare para mí amado, estoy tan esperanzada en esta cena, ojalá funcione, para que ya no estemos más distanciados.
El sonido característico indicando que, he llegado a mi piso me saca de mis pensamientos.
Quedo frente a la puerta abriéndola lentamente, como voy con las manos ocupadas se me dificulta un poco entrar. Creí que iba a conseguir el lugar vacío, pero para mi sorpresa, esta amueblada con objetos que yo no elegí, y lo que más llama mi atención, es un vestido blanco, colocado finamente sobre un mueble individual.
Dejo las bolsas sobre la cocina, voy directo hacia el mueble tomo el vestido, dándome cuenta de que esta mañana, se lo vi a alguien muy cercano a mí. Dejo la prenda en el lugar donde lo conseguí, siento una opresión en el pecho de solo pensar en que Danilo me este..
No, no creo que se atreva a hacerlo, el me ama, nos vamos a casar. Pero aun creyendo eso, mi intuición me pide a gritos investigar, me pide a gritos descubrir que está ocurriendo.
Las sospechas, van en aumento veo más ropas tanto femeninas, así como las de Danilo, regadas en el suelo, con cada paso que doy sentía como mi corazón se oprimía.
Me detuve frente a la que, se supone sería nuestra habitación de casado, no me atrevo a abrirla, dentro se escuchan jadeos, fuertes respiraciones y leves gemidos, mi corazón latía rápido dentro del pecho.
— Ay si, muévete así muñeca.- decía la inconfundible voz de mi prometido.— El sexo contigo es fenomenal, no sabes cómo te he extrañado. - dice entrecortadamente.
Sueltan una suave risa.
— Podemos seguir viéndonos. - dice una mujer que conozco muy bien. — Por supuesto que si ricura, no dejaremos de vernos, quiero seguir probando de tus manjares. - me quedo allí, incapaz de moverme.
— Todavía no entiendo, cómo vas a casarte con alguien tan aburrida como Melina, cuando puedes tener a alguien como yo. - me tapo la boca, tratando de no dejar escapar un sollozo.
— Solo me casare con ella, porque es la esposa perfecta, es ingenua, inocente, y confía en mi ciegamente. -
Danilo, mi prometido, el hombre que dice amarme, se ha estado burlando de mi durante toda nuestra relación, escuchando su conversación me doy cuenta de que, todos esos rumores sobre que salía con otras mujeres siendo su novia.
Eran ciertos..
Muchas veces, esas mujeres tocaban a mi puerta, diciendo que tenían una aventura con Danilo, y yo, como una estúpida, le creía, cuando me decía que estaban celosas de nuestra relación, que yo era la única mujer que amaba.
Bien Danilo Ferretti, hasta aquí llegaron tus mentiras...
Abro la puerta de un solo manotazo, los amantes gritan asustados por mi intromisión.
— ¿Mamá?.
Quedo de piedra al comprobar mis sospechas, la mujer con quien Danilo me engañaba no es otra, que mi madre.
— Melina.- dice el infiel cucaracho — De.. Déjame explicarte, esto no es lo que tú crees.- sonrió de forma sarcástica.
— Ahórrate tus explicaciones. - levanto mi mano callando su discurso.
— He escuchado suficiente, este acto solo comprueba lo canalla que eres. De todas las mujeres del mundo, fuiste a meterte con mi propia madre.
Mi voz se quiebra sin poder evitarlo, las dos personas que más amo en este mundo, me han traicionado, en un acto vil y despiadado.
— ¡Ay por favor Melina!, esto es solo un acoston, algo sin importancia. - dice mi madre, como si fuera algo normal ver que, una madre, se acuesta con el novio de su hija.
— ¿Algo sin importancia?, te estas oyendo mamá, fuera algo sin importancia, si el hombre con quien fo*lla*bas no fuera el novio de tu hija.
— ¡Basta Melina! Deja de hacer un drama por esto, ya está, nos descubriste, no me culpes por tu ineptitud para mantener un hombre contesto.- no puedo con su cinismo.
— No puedo creer lo que dices mamá, no solo me traicionaste a mí, también lo hiciste con mi padre, tu esposo, ese hombre que te ama tanto, que te ha dado todo lo que tienes, gracias a él, llevas una vida de reina y ¿Como le pagas?., no eres más que una zo*rra infiel.-
—¡ TE ACUESTAS CON, ALGUIEN QUE PODRIA SER TU HIJO MAMÁ!
Me da vuelta la cara, con una fuerte cachetada.
— A MI ME RESPETAS MOSOCA MALCRIADA.- siento como mi mejilla se hincha debido al golpee y mi labio sangra un poco.
— ¿Tu, me hablas de respeto?, ¿Acaso pensaste en respeto cuando le faltas a tu esposo?, No hables de algo, que tu no conoces.
— Melina, cálmate por favor, este mal entendido podemos solucionarlo.- maldito cínico, sinvergüenza
Bajo mi cabeza soltando una risa sarcástica, no puedo creer que me haya enamorado de esta escoria llamada “ hombre”.
— No hay nada que arreglar, el compromiso se cancela
Doy media vuelta para irme de este lugar, solo de estar en el mismo espacio que estos dos personajes, me producen arcadas del asco que me dan.
Estoy yendo hacia la puerta, cuando la que aun considero mi madre, habla interrumpiendo mi huida.
— No eres una verdadera mujer Melina, no eres más que una niña jugando hacer adulta, pero que se puede esperar, si tu padre toda tu vida te ha mantenido en una burbuja, ¡despierta niña! Este es el mundo real, no existe el hombre perfecto, ni si quiera tu padre lo es.- cuando menciona al único hombre que es mi todo, pierdo la cordura.
— ¡LAVATE LA BOCA ANTES DE HABLAR DE MI PADRE! TU NO MERECES A UN HOMBRE BUENO COMO EL, NO MERECES LOS LUJOS QUE TIENES, MI PADRE SE ENTERARÁ DE ESTA TRAICIÓN DE ESO, ME ENCARGARE YO.- Danilo me tiene sujeta por la cintura.
Tratando de evitar que toque a su amante.
— Tu suéltame, no me toques asqueroso infiel.- me safo de su agarro — Quiero que ambos abandonen mi pent-house.- digo con la respiración acelerada.
Tengo que salir de aquí, no puedo respirar, todo me da vueltas, trato de caminar hacia la salida, quiero alejarme, pero las piernas no me reaccionan, casi estoy llegando cuando..
— Tu, no eres mi hija...