Sumiso. Solo estar en presencia de Nikolai te hacia temblar de ies a cabeza como un terremoto surcando tu cuerpo, su persona era dominante y oscura como la noche, en especial cuando tenía ese rostro frio de aspecto inalcanzable. Era elegante y por su apariencia todo parecia destinado a lucirse en él, se distinguia por sus ropas oscuras que iban a la medida de su bien desarrollado cuerpo. Ya era un adulto en toda la regla y se veía más poderoso que cualquier otro hombre. La gente temía a su paso seguro y decidido. Caminaba como un Emperador, no podias decir que no descendía de los mas grandes tan solo viendo su porte y altura porque era majestuoso como un Dios. —Damián, procura enviarlo con los de más baja clase. No le interesaba tratar en lo absoluto bien a un tipo que consideraba moles

