Ada Álvarez Los parpados me pesan, con trabajo, de poco a poco abro los ojos, la luz blanca del lugar es muy blanca que me lastima la vista. Segundos después aclaro la vista y me percato que estoy en una habitación, pero no reconozco el lugar. Un aligera voz captan mis oídos, escucho hablar a Jane, la miro y noto su preocupante rostro. En un ligero dolor de cabeza los recuerdos llegan a mi mente, recuerdo rápidamente cuando mi cuerpo choco contra algo frío y duro, el accidente. Reacciono rápidamente y me doy cuenta que estoy en un hospital, poso mi vista en el hombre de bata blanca quien entra a la habitación y después en Jane. — ¿Cómo se encuentra? —la preocupante voz de Jane le pregunta al doctor. El hombre de bata, rápidamente toma sus instrumentos y comienza a inspeccionarme, para

