Termino de aguardar mis cosas en la pequeña maleta que trajo Jane. El doctor me ha realizado el chequeo y al no encontrar nada malo que afecte mi salud, decidió darme de alta, al parecer todo está perfecto en mi cuerpo. Gabriel ha hecho lo posible para quedarse conmigo, y en ese tiempo, hablamos sobre nosotros y, como adultos, le dimos una solución. Él aseguro esforzarse para no volver a cometer errores que nos perjudiquen. Sé que no le será fácil, pero se esforzará y le ayudaré en ello. —Su salud ha mejorado señorita Ada, ahora puede regresar a casa. Las palabras del doctor me alivian. —Gracias doctor. El asiente con una sonrisa para después darme la mano en manera de despedida y gustosamente la acepto. —Los dejo, debo seguir con mi trabajo. —Gracias por todo, de nuevo. El hombre

