NARRA LEVI —Lo siento mucho, Briar, pero tengo que atender unos asuntos, me gustaría pasar más tiempo contigo, pero te prometo que te lo recompensaré, ¿vale?— era evidente que no le gustó para nada. Ella asintió y nos levantamos— oye— le dije tostándole las manos.— créeme aue la estaba pasando muy bien. Pero lo continuaremos luego. Te pasaré dejando por el hotel y nos vemos después. Nos fuimos al coche y empezamos el viaje. Silencio. Un completo silencio por su parte. Eso me indicaba que la había cagado. Espero que silvestre tenga algo muy importante por haberme llamado. De lo contrario lo voy a despedir y jamás volverá a tener trabajo. Media hora después habíamos llegado al hotel. —nos vemos más tarde— le dije. Ella salió. Se miraba desnimada. Me culpaba por lo estúpido que fui. Ese

