NARRA BRIAR —Eh... —empezó a decir Soledad, parecía un poco nerviosa ahora—... lo digo porque en las revistas de chismes y de famosos sale el señor Levi con esas chicas. Acá jamás había traído a alguien, siempre estaba tan sola esta casa. Es por eso que me da mucho gusto tenerla aquí con nosotras, se siente mejor el lugar, más habitado, más acogedor. Suspiré aliviada, pensaba que Levi era de esos que solían llevar a las mujeres a los mismos lugares siempre. Me iba a decepcionar de Levi desde ya pero al menos no falló en eso. —Bueno... supongo que si —medio sonreí. —El señor siempre ha sido muy reservado y muy serio, ahora lo veo con mejor semblante. El matrimonio le está sentando bien —comentó—Ya quiero que hayan niños corriendo por todo el lugar, por los jardines y demás. Me puse ríg

