No lo sabía. Pero de igual forma y estaba sirviéndose otra taza de café para poder despejar su mente. Estaba esperando en el día, los resultados de la universidad. Era algo que la tenía bastante inquieta; al menos como sabía que tendría el apoyo de Hernán. Por si no llegaba entrar a ninguna; pero en parte no quería tampoco molestarlo. Suspiró, en un momento dado: se dió cuenta de que de las mejores cosas que había sentido a la vida, era de tener un amigo así como que se preocupe por ella. Se sentó justo frente al computador, nerviosa. Leonardo había insistido en estar todos para ver, pero ella había querido... había querido solo sola. Porque si quería llorar lo haría en paz, sin que nadie podría llegar a verla, o a presionar las puntas en ese momento. Suspiro sintiéndose ahogada en

