"El tiempo perfecto"
Un mes exacto, llevo contando los minutos y segundos que han pasado desde que se arreglan para luchar contra la secta. —Deja de mirar a la nada y ayuda con el mapa— bufé y salí al rescate de g*****a, quien no sabe cómo seguir las coordenadas que Miguel le ha dado, Dylan, Trisha y el cibernético se llenan de armas por todos lados, incluso en los lugares que nadie podría imaginar que se pueden esconder.
Observo los números y las rayas en varias direcciones pero no comprendo nada, he comenzado a tener desde hace unas semanas lagunas mentales, me están afectando y mucho, ya no recuerdo gran parte de las cosas que viví con el cuarteto, hace unos días me levante preguntando quien era Trisha, algo que preocupó mucho a Dylan y lo puso en alerta máxima.
— ¿Angy? —giré y vi directo a los ojos de la rubia quien tiene una cara preocupada. — ¿Te encuentras bien? estás muy distraída. —Asiento para calmarla y busco con la mirada algo en que enfocarme, para no tener que dar con los ojos de los demás que me ven atentos.
—Me siento bien, en serio.
Caminé un poco hasta la ventana de la habitación del pelinegro. Desde hace un tiempo, los chicos se encargaron de eliminar a quienes querían eliminar a mi amigo, así que todo se volvió un poco más tranquilo, no me quisieron decir la verdadera razón por la cual era perseguido y no quise tampoco insistir; no me quería volver una molestia más grande de lo que soy en este momento, ya con que deban arriesgar su vida, para salvar lo que sea que quede de mí en ese agujero n***o en el que estoy metida, basta.
—Espero y no te estés arrepintiendo en este momento.
La voz de Poe llamó mi atención, estaba afilando sus espadas sobre una roca sentado, me acerqué hasta el lugar y tomé asiento a su lado, observé a mí alrededor tratando de memorizar todo el bosque.; un árbol de mango, un cerezo, trece guayabos, siete limones y lo demás se escapa de mi campo de visión.
—Despierta bonita, ya se acabó el tiempo de dormir. — La voz áspera del hombre se escuchó tan cerca de mis oídos que me erizó cada vello de piel, me giré por instinto en busca del dueño pero no veo a nadie.
—Deja el juego, ya sé que has despertado antes, será mejor que lo hagas ahora o te desconectare por completo y morirás sin el suplemento alimenticio que metemos por las venas. —Esta vez la voz era de una mujer adulta y no estaba nada contenta, mis tímpanos dolían y en minutos mi cabeza también.
— ¿Qué sucede?, ¿te vas a desmayar de nuevo? —el castaño se pone frente a mí y me mira lleno de preocupación mientras yo gruño llena de dolor.
—Siento... siento como si taladran mi cabeza, alguien me está diciendo que despierte ya.
Poe hace una mueca y me sube a sus brazos para salir corriendo al hotel, me duele tanto la cabeza que mi vista se vuelve borrosa, tengo náuseas y los oídos me arden mientras escucho un pitido molesto. No sé en qué momento mi salvador cortó el vidrio de la ventana haciendo que salieran volando miles de pedazos, ni tampoco el momento en que fui arrojada a la cama, sólo sé que las miradas de todos están puestas s obre mí y alguien me agitaba fuerte.
Todo se volvió oscuro, lejano y... Desperté.
La cara de Angy se volvió pálida, su cuerpo rígido y sus ojos se desviaron arriba dejando por completo la zona blanca en control.
—Dylan, ¿qué le pasa? —la voz de Miguel inunda toda la habitación y g*****a apunta a Trisha con su calibre 45.
—Ella muere y te vas directo al infierno.
La morena se encuentra pálida, alza las manos en forma de rendición y tiembla. Poe hace que baje el arma negando y me aparta del cuerpo del espectro.
—Todos aquí nos vamos a calmar ¡Ahora!
El tono duro hace que Marcus grite en alguna parte de mi cabeza, gruñe y comenta muchas cosas obscenas en latín mientras su voz se transforma en algo que pocas veces había escuchado, las tres voces se unen y se arrastran por todo mi ser. Siento que en cualquier momento perderé la cordura y lo dejaré escapar para que haga de las suyas llevándose unas cuantas vidas y bañándose en sangre.
Coloqué mis manos sobre la cabeza intentando retenerlo pero me está costando mucho, siento como me desgarra por dentro y pierdo poco a poco el control.
— ¡Para ya! —gritó.
Soy consciente de que han tomado el cuerpo de Angy, para alejarse lo mayor posible de mí antes de que les cause daño.
—Quédate quieto Marcus, lo que necesitamos ahora es que haya calma.
Me retuerzo en el lugar donde estoy y me visualizo en un espejo roto frente a mí, la cabeza duele y es como si estuviera rompiendo mi carne desde el fondo de mi ser, muerdo mi lengua y siento el sabor a metal recorrerme.
—Um, qué deliciosa es ¿no crees Dylan? —Está insatisfecho, quiere más, lo puedo sentir, cada palabra que proviene de él se tiñe de ira.
— ¿Por qué estás molesto Marcus? —siseo, perdí ante la fuerza de él, noté como se pierde el iris de mis ojos.
—Quiero la cabeza de quien le está haciendo eso y divertirme con todos los que se interpongan en nuestro camino. —Cuando abre mi boca veo como cae la sangre llenando el suelo con ella.
—Solo quieres saciar tu sed de sangre, por un momento creí, puesto que todos en este lugar son un peligro y se saben defender, toma su cabello olfateando y corta un mechón, luego terminó por cortarle la cabeza arrojándola lejos con una patada.
—Quiero sangre desde que llegué y tú me lo has privado, todo porque has querido ser bueno para que te vea como una persona normal. ¡Qué patético! ¿Crees que se quedara contigo una vez que despierte?, quizás huya mientras duermes o te clave un puñal de manera literal en la espalda. — Sus palabras son duras pero tiene la razón, tal vez no se quede a mi lado cuando todo esto acabe pero... aun así quiero ayudarla, quiero intentarlo.