El siguiente día comenzó tan bueno como el anterior, Jean abrió los ojos para encontrarse en una habitación vacía, debía haber supuesto que Gianni se escaparía temprano para no tener que verlo. Se duchó y se vistió rápidamente para bajar a la cocina, él sabía que si no llegaba tan temprano la única que quedaría en el lugar sería Beatrice por lo que no se apresuró en lo más mínimo, no quería tener que ver a la abuela Alfonsina ni tener que aguantar sus desagradables palabras desde temprano en la mañana. Bajó entonces y al entrar en la cocina se acercó a la pequeña mesa que se encontraba a un lado, ese era el lugar reservado generalmente para las cenas que no eran formales o en las que no se esperaba a tantas personas, allí había un plato cubierto que esperaba fuera para él pero no había fo

