Camila Traté de bajar la escalera con calma, no quería que él notara mi nerviosismo, aunque las manos me temblaban y no sabía cómo abrir la puerta eléctrica, hasta que encontré el interruptor junto a la ventana que daba al jardín. Comencé a correr en cuanto estuve en la calle y no me sentí segura hasta llegar a casa y darme cuenta de que papá no había llegado, realmente me asustaba ser descubierta, subí la escalera rápidamente hasta el final del pasillo, de pronto mi cama me parecía tan lejana y me lancé en ella, hundiendo el rostro en la almohada. ¡David! ¿Por qué todo debía tratarse de él? Su rostro aparecía ahí, en mi mente, en mis ojos cerrados y sólo deseaba poder tocarlo, acariciarlo con mis manos tal como lo hice esta tarde con Erik y sentí una lágrima rodar por mi mejilla trayend

