Capítulo 46

806 Palabras

Caminamos hasta una pizzería en la avenida. Rosario sabe que no me sale hablar de cosas importantes y caminar a la vez. Y era obvio que había algo importante para hablar. Nos sentamos en un patio de invierno lleno de plantas, adoquines y techo de chapa, todo rústico, como de fábrica. Pedimos una pizza con rúcula y jamón crudo y una cerveza. No había mucha gente, podíamos hablar tranquilas. —¿Y?—me preguntó Rosario. Porque sabe que me cuesta arrancar. Arranqué. Habrá pensado para qué le pregunté, por qué no me quedé en casa comiendo con mi familia. Me escuchó en silencio. Hubiera podido hacer un corto con sus caras. Las cosas que le contaba las contás una vez en la vida. Cada tanto decía un "no", "oh", levantaba las cejas o sonreía. Y en el medio trajeron la pizza. Hice un alto pa

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR