«Me engañó con otro hombre» La rabia corrió como veneno en las venas de Lizzy al escuchar la confesión de Carson. Le costó toda su fuerza de voluntad no girarse y decirle que era un mentiroso de lo peor. Que había sido él quien la traicionó con su secretaria y que, además, le robó todo. ¿Hasta dónde era capaz de llegar Carson para mantener su fachada de hombre honorable? No lo sabía, pero era evidente que, durante el último año, se había vendido como víctima inocente ante la gente. —No me gusta hablar sobre ella, Lizzy —dijo Carson, ajeno al dolor y la rabia de la mujer. Él se acercó, extendió su mano para tomarla del brazo, pero en el último momento, se metió las manos entre los bolsillos de su pantalón—. No es un tema del que disfrute, es doloroso —añadió, mordiéndose el labio. —¿La a

