- No te preocupes, Alexandra exagera en lo de mi padre. - dijo Salomé al mismo tiempo que preparaba la maleta de equipaje. Mañana en la mañana viajarían a la mansión Ferguson donde los líderes los esperaban. - Él no es como lo pintan. Es un hombre pacífico, sabe sonreír y no siempre va a mirarte con detenimiento. Solo espera a que lo conozcas. - Salomé. - llamó Cristian arrimado a la pared, mientras la observaba arreglar las ropas. - sé quien es tu padre. Su larga lista de dejar al pie el orden dice mucho. Para hacer negocios con él hay que ir con mucho cuidado. Personalmente sé que él no tiene mafia, él es la misma mafia, todo error que encuentra lo soluciona de inmediato. Mi familia también tiene su propia mafia, yo entré en el negocio familiar por una venganza que todavía no logro com

