- ¿Cómo es que estás aquí? - preguntó Salomé al mirarlo a los ojos. Desde que estaba en dicha mansión las preguntas eran el pan de cada día. - Stefan me envió un mensaje y vine por ti. - estiró los labios. - te conozco alíen, sé que eres fuerte cuando te lo propones, pero también eres sentimental y más cuando le tomas cariño. Salomé cerró los ojos agradeciendo que su hermano esté ahí. Al querer preguntar acerca de Katherin y el niño en sus manos, una niña con el mismo aspecto que el pequeño y el de Matus intervino. - ¡Es una gran casa! ¿Es aquí donde vives? - preguntó a Matías. Él negó con la mirada. - Es en otro lugar, pronto los llevaré. - ¿Qué tan pronto? Llevamos caminando dos horas y ya mi barriga me pide a gritos alimento. - miró a Katherin. La mujer estaba feliz y al p

