Todos reunidos, para unos pocos el escenario era algo tenebroso. Karl no tardó en integrarse y Basil iba mas a lo suyo, como si no quisiera estar allí, no dejaba de besar a su invitada, llegando al punto de ser un poco desagradable. La señora Sass estaba tan pegada a su marido como un chicle recién masticado en un zapato, sin quitar los ojos de Desiré, la madre de Isabella. Nico se acercó a Basil para hablarle al oido mientras Sabrina hablaba con los demás. —Deja eso para cuando estén solos, Basil. —Dejaré lo más importante para después. — cuando le respondió a su tío, este notó el fuerte olor a alcohol que tenía su sobrino. —¿Por qué viniste en ese estado, Basil? Estas borracho. —No lo planeé, simplemente me atrapó así. —Sabías demás que tenías que venir aquí el día de hoy. Cog

