—Isa. Debemos levantarnos para prepararnos antes de que los demás empiecen a llegar.—esta sería nuestra casa, no nos iríamos a vivir a otro lugar, a Isa le gustaba aquí, prefería que viviéramos en esta casa donde yo atesoraba muchos recuerdos agradables en familia, de no vivir yo, solo estaría cerrada y sola, pues Basil no tenía muchas intenciones de volver a vivir aquí. De hecho, el se había quedado aquí porque estaba yo, para hacerme compañía, era seguro que de no ser por eso, se habría buscado algo mas privado para él y el desfile de mujeres que siempre tenía a su alrededor. Muchos cambios había hecho yo en la casa, habían dos trabajadoras que nos ayudarían en casi todo, pues era muy seguro que Isa empezaría cuanto antes hacerse de su propia empresa, lo que me agradaba demasiado, qu

