Lía.
Miro a Patrick correr por el pasillo mientras se aleja de mí y mi corazón es un caos.
¿De verdad me gusta tanto?
“—¿Que haces, Charlotte?—me pregunta Patrick entrando al salón de clases.
Yo estoy concentrada en mi cuaderno escribiendo una pequeña idea que me ha venido a la cabeza por un momento.
—Espera—le alzo la palma de la mano para que entienda que ahora no. Termino de escribir los cuatro párrafos que tenía en mi cabeza.—¿Dime?—levanto mi vista para darme cuenta que él está a mi lado con una pequeña sonrisa.
—Nada, quería saber que hacias—se coloca de lado, con una pierna arriba de la silla y la otra colgando para verme mejor.
Es otoño y la luz que entra por la ventana del salón hace que su rostro este bastante iluminado lo cual hace se vea aún más guapo.
—Estaba escribiendo unas notas para la clase de inglés.—miento.
Él mira mi cuaderno cerrado y luego me mira a mí.
—Sé como luce tu cuaderno de inglés y no es ese.—acerca su rostro al mío. A pesar que el corazón empieza a latir con frenesí no me alejo.—¿Acaso estás escribiendo una carta de amor a alguien?—pregunta en susurros.
No soporto la risa y la suelto es su cara. ¿En serio? Yo nunca le escribirían una carta de amor a alguien.
—¿Estás consciente de con quién estás hablando?—pregunto.—Ahora aléjate—le coloco la palma de mi mano en la cara para que retroceda.
—Sí, tienes razón—arruga la nariz. Se ve tan lindo cuando hace eso.—Tú no eres nada romántica.
—Ademas Noha Smith tiene novia.—le comento mientras sonrío.
Patrick pone los ojos en blanco y mira al frente.
Noah es un chico de último año que es tan divino.
—Smith es tres años mayor que tú.—habla con fastidio.
Aunque Noah no me gusta como a muchas de las chicas que se vuelven locas por él, no puedo negar que es bastante guapo. Y solo hago este tipo de comentarios cuando estoy con Patrick, me agrada ver cómo se pone de mal humor.
Muchas veces me quiero convencer qué tal vez se ponga celoso, pero estoy clara que el pelinegro solo es mi amigo.
—Muy bonito y todo—Abby se posiciona frente a nosotros.—Pero vete, O'Brien, este es mi puesto.
—Ya entiendo porque son tan buenas amigas—Patrick se levanta de mi lado mientras sonríe.
—Ambas son agresivas.—contesta Liam acercándose a nosotros.
—Y ustedes dos son tontos.—se defiende Abby mientras se sienta a mi lado.
Los chicos se sientan detrás de nostros hablando sobre algo que no presto mucha atención.
—Tengo un problema—le comento a mi amiga en susurros.—Creo que me gusta Patrick.
Abby suelta una risita.
—Lía, ya lo sé.—me mira con diversión—Cualquier persona que sea observadora se da cuenta.—me habla en susurros.
—¿Cómo que tú lo sabes y yo no? —pregunto.
—Porque no estás abierta a una relación o algo.—aplaude mientras me sonríe.—Nina y Mike tienen que saberlo.
A pesar de todos los años que llevo conociendo a Patrick, hace apenas dos o tres años que me parece tan guapo, que conozco su lado amable y risueño. Pero hasta ahora puedo entender qué tal vez el chico me guste.”
Observo el jugo a medio tomar en mi mano.
No puedo desconcentrarme en el objetivo de borrar el vídeo de la computadora y celular de Patrick.
Vuelvo a repetirme que él no está en mis planes, ese chico solo será una distracción para mí principal objetivo, solo tengo que borrar ese estúpido video y listo.
Dentro de unos meses estaré en otra ciudad y no quiero una relación a distancia con alguien que ni siquiera estoy segura me gusta la suficiente.
—¿Que tanto piensas?—me habla Link desde su casillero.
Lo observo, tiene el uniforme desarreglado, la corbata a medio hacer y su mochila en la mano.
Sonrío, se ve bastante gracioso.
—¿Tuviste una pelea antes de llegar al colegio?—pregunto mientras me acerco a él.
—Nina se ha quedado dormida.—me dice concentrado en su horario.
Arrugo las cejas.
—¿Qué tiene que ver qué Nina se quede dormida con tu atuendo?
—Nina es la que siempre me despierta, ya sabes, es bastante bullosa.
Tiene tanta razón.
—Ah, entiendo.
Su camisa abierta en la parte de arriba me distrae un poco, su piel es bastante pálida.
—¿Apuesto a que te toca matemáticas ahora?—me pregunta cerrando su casillero.
—¿Cómo lo sabes?
—Porque nuestro horario es casi el mismo por lo que veo, a mí me toca matemáticas—me da una pequeña sonrisa.
Su camisa sigue distrayéndome, no me gusta ver un uniforme tan desarreglado.
—Ay no, ven.—le extiendo el jugo para que lo tome y me posiciono frente a él.
Empiezo abrocharle la camisa para acto seguido hacerle la corbata lo que hace él se incline un poco a mí.
No soy tan cercana a Link como para acercarme de esta forma a él, supongo que por esta razón siento un poco de tensión en el aire, pero no es una tensión mala de esas que incomodan, es una que no sabes porque se ha creado, puedo jurar que el chico se ha puesto un poco nervioso.
—Supongo...—Link se aclara un poco la garganta mientras de aleja de mi—Supongo que gracias.
—Sí, sí como sea—me doy la vuelta para caminar al salón—Vamos.
**********
El resto de la semana estuvo repleto de prácticas, tareas y exámenes, sin contar que nadie para de hablar sobre la universidad y sus ingresos.
Lo bueno de que Patrick quiera "enamorarme" es que ya no he tenido que darle más esas tontas clases particulares. Por lo menos ya tengo un problema menos, aunque muchas veces me busca para que le explique algo, cosa que por primera vez hago con mucho gusto.
El viernes por la noche luego que termina un juego en el cual perdimos. Estoy en mi casa junto con Nina, Mike y Link.
Ha sido muy difícil convencer a Nina de ir a esta fiesta, ella las odia y nosotros las amamos.
—No quiero usar esto—sale Nina del baño con un vestido ceñido al cuerpo color azul platinado.
Yo estoy en mi espejo terminando de maquillarme. Tengo un short de corte alto brillante y medias panty, un top blanco y un abrigo del mismo color del short, que hacen juego con unos zapatos de tacón.
Me encanta como me queda todo.
Mike y Link también se ven muy guapos.
—Te ves hermosa—la miro.
—No me siento cómoda.—Nina baja el vestido con incomodidad.
—Tiene razón—Link está acostado en mi cama con su celular.
Mamá y papá han dejado que ellos estén aquí porque tengo la puerta de la habitación abierta.
—No se ve fea—Mike está alado del pelinegro.
—Está muy corto ese vestido ¿Que no lo ven?—reclama Link.
Yo sonrío. Se ve tierno como primo-protector.
—Por fin alguien que concuerda conmigo.—exclama mi amiga.
—Está bien—camino hasta mi armario para sacar unos pantalones de jeans junto con un body azul de mangas y hombros descubiertos—Ponte esto—se lo doy a mi amiga.
Ella resopla mientras se mete de nuevo al baño.
Vuelvo hasta mi espejo para colocarme unos aretes.
—Aretes Macy's, que humilde, Lía—me habla Link bromeando.
Esta última semana se le ha visto un poco más desenvuelto con nosotros, supongo ya se está adaptando.
Lo miro a través del espejo sonriendo con sarcasmo.
—Lo dice el chico que tiene abrigo y zapatos Balenciaga.
—Touché—sonríe.
—Esto sí me gusta.—sale Nina del baño.
Y definitivamente ese es el atuendo perfecto para ella, se ve divina.
—Me encanta—dice Mike sonríe.
—¡Hermosa!—expreso.
Luego de terminar de arreglarnos, nos vamos todos en el auto de Mike.
Llegamos en pocos minutos a la casa de Anaí la cual ya está desbordada de gente.
Ella vive en una zona residencial bastante bonita, la casa es gigante, con una piscina increíble al fondo, la sala está repleta de gente y una luz neón azúl, definitivamente está será la fiesta del año.
—Voy por cervezas—nos dice Mike por encima de la música.
Varias personas tienen la vista puesta en nosotros, y no los culpo, Nina se ve tan diferente a como normalmente está. Y Link si con el uniforme se ve guapo, sin el es un galán.
—No creo poder estar mucho tiempo aquí—me habla Nina al oído.
—Solo relájate ¿Quieres?—la tomo por los hombros.—Bebe y baila no sé... Con Link y Mike, disfruta de la noche.
La chica me mira a los ojos, para luego asentir con la cabeza.
—Aquí tienen—Mike vuelve a nosotros.—Una para cada uno. —Nos da una cerveza a cada uno.—Ahora a brindar.—nos sonríe—¡Por fin la amargada luego de tanto tiempo ha decidido salir de su casa! ¡Salud!
Todos chocamos las cervezas mientras sonreímos.
Mientras doy un sorbo empiezo a mirar para todas partes con la única intención de conseguir a Patrick por algún lugar. Pero no, no está por todo esto y eso me deja un poco decepcionada.
—¿Buscando a tu príncipe azul?—me habla Link por detrás.
Yo me volteo.
—No sé de qué hablas.—lo miro.
Él bebe de su cerveza para acto seguido darme una sonrisa.
—Es obvio que te gusta el jugador de fútbol. Hoy en el partido no dejabas de mirarlo.—no digo nada y él sonríe manteniendo la sonrisa.
¿Será que sí se me nota mucho? ¿Será que de verdad me gusta tanto como para tener esta tonta ilusión de pasar la noche con él?
—Deja de hablar tonterías.—Link me da una mirada tipo; "¿es en serio?"—Solo porque tienes un metro noventa de altura no significa que te verás intimidante con esa mirada.—comento
Él suelta una sonora carcajada que hace su rostro se vea bastante brillante.
—¿Un metro noventa? ¿De verdad? Mido un metro setenta y nueve, murciélago.
¿Un metro setenta y nueve? No puede ser, se ve demasiado alto.
—¡Imposible!
—¿Vas a saber tú más de mi altura que yo?—me habla con sarcasmo.
—¡Bueno! El punto es que no eres intimidante.
—No, el punto aquí es que eres demasiado obvia con tu novio.
—¡Que no es mi novio!—exclamo.
—Sí, claro, como no.
Pongo mis ojos en blanco justo al momento que veo a Patrick abriéndose paso entre la multitud, cuando nuestras miradas conectan él sonríe y me es casi imposible no devolverle la sonrisa.
Esta semana ha estado tan atento conmigo, me ha comprado el desayuno y me escribe todas las noches. A veces de verdad parece mi pareja.
—Hola, Cooper—Patrick saluda cuando llega a mí lado. Lleva su vista a Link para también saludarlo.—Hola, tú...
Link solo le da una mirada fastidiada y le alza la mano en señal de saludo.
—Voy a buscar a Nina y Mike—Link me habla a mí—Hasta luego.
Yo lo despido con la mano para darle la cara a Patrick.
—¿Qué tal?—le hablo al chico quien ahora está frente a mí.
—¿Hace mucho que llegaste?—me pregunta.
Arrugo mis cejas porque de verdad no entiendo el porqué de su pregunta.
—No mucho, ¿Por qué?—Le doy otro sorbo a mí cerveza.
—¡O'Brien!—Aparece Brat a su lado—¿¡Qué tal, hermano!?—lo abraza por los hombros.—¿Qué hay, Cooper?—me saluda.
Yo le contesto con una sonrisa de boca cerrada y un asiento de cabeza.
—¡Hola, hermano!—Patrick también lo saluda.
—Has tardado en aparecer ¿Quieres?—Brat le ofrece de una botella de ron que apenas me doy cuenta que tiene en su mano.
Patrick asiente para tomar un trago de la botella. Arruga un poco la cara pero se traga por completo el líquido marrón.
Ellos empiezan hablar de algo que no escucho.
Pero yo solo me puedo concentrar en que sus labios quedan un poco húmedos del licor, lo que hace se vean más carnosos y rosados, algo tan sexy que no es opacado con más nada que su sonrisa. No tengo la menor idea de lo que está diciendo, pero el movimiento de sus labios me distraen muchísimo.
—¡Cooper! —la voz de Patrick hace que despierte de el sueño de sus labios.
No sé en qué momento se ha ido Brat.
—¿Ah? —mi única distracción en volver a beber de mi cerveza.
—¿Tienes algo más que hacer? —pregunta.
Obvio que no, o sea no se ha dado cuenta que estamos en una fiesta y que tanto él como yo acabamos de llegar.
—No—contesto.
—Ven, acompáñame.—me toma por la muñeca para guiarme.