Julián gritó una vez más de emoción en medio de la película, Adrián y David sonrieron y dirigieron la mirada a la pantalla. Habían tomado una buena decisión al haber comprado buscando a Dory para verla en el departamento de Adrián, era como una recompensa por haber aprobado sus materias. David se recostó un poco más contra el cuerpo del mayor buscando algo de calor a causa del frío, sonrió levemente al sentir como su brazo pasaba por encima de sus hombros acogiéndolo aún más, se iba a fundir como un chocolate sobre el sofá. Julián llevó un puñado de palomitas a su boca sin apartar su mirada de la pantalla, su mamá había hecho bien con esa película, en ese momento lo que menos le importaba eran las clases del próximo día, aquella película lo valía todo. David cerró los ojos quedándose dor

