David levantó su camisa frente al espejo una vez más, no podía creer que tuviera dos meses de embarazo. Hizo una vez más los cálculos, estos coincidían con las fechas en que había pasado la noche en el hotel junto con Adrián. Sus mejillas fueron cubiertas por un leve rubor al recordar su encuentro, al final aquello había tenido sus consecuencias. Por un momento había llegado a pensar que el bebé era de Marc, pero para esas fechas se había asegurado de tomar las pastillas con disciplina y rigidez. Con Adrián... no tanto, o más bien su petición lo había tomado con la guardia baja. Se puso ahora de perfil notando que su vientre resaltaba tan solo un poco, cualquier persona pensaría que simplemente había subido un poco de peso. Acarició el bulto con ternura, venía un nuevo hijo en camino y ad

