SAMUEL ¡Con un carajo! Estoy que me lleva el diablo. Desde que la vi subir al coche de Lucas como si nada, pasándo de largo por el costado del coche sin importarle una mierda que debía ir conmigo, genero que ahira mismo este así, estoy que exploto de la rabia, de la ira contenida. No he hecho más que refunfuñar como un puto viejo amargado desde que salir de mi casa, quizás hasta ellos pataleen menos que yo. Y la llamada que le hice a Lucas, en vez de ayudarme fue peor. Ahora si que lo tendré siguiéndome los talones como la vieja metiche que es, aunque si, ese fue mi error, mostrar algo ante él, ero no me pude controlar cuando los vi irse solos y menos cuando vi que iban conversando animadamente, como viejos amigos. ¡Soy un puto imbécil! Si no le hubiera hablado de esa manera, e

