Suelto una maldición al escucharla, justo ahora tenía que interrumpir. Veo como Amanda comienza a ver en todos lados buscando un lugar donde esconderse, lo que me parece divertido de ver pero a ella no, porque apenas me río ella me golpea el pecho y me regaña con la mirada viéndose de lo más tierna y apetecible. Me acerco como un león a su presa, la tomó de la cintura y antes de que se escuche su chillido le cubro la boca con una de mis manos. - Sshh pequeña, si gritas nos atrapará - le digo divertido y ella solo tiene cara de horror. Niega con la cabeza e intenta alejarse de mi y más cuando sentimos otro golpe en mi puerta, ruedo los ojos por lo molesta que es Kate. - ¿¡Qué quieres!? - le grito para que se largue de una vez. - ¿Puedo entrar? - dice moviéndo la perilla y ahora s

