El Atardecer / La canción

1560 Palabras
Capítulo 21 El Atardecer Parte 7 / La canción [Santiago] La cortina a medio abrir, el viento soplando afuera con más fuerza conforme pasaban los minutos, presagiaba ya desde temprano que la tarde no sería lo que estaba esperando la ciudad, pues en el horizonte, detrás de las montañas se divisaba ya una nube negra que traía consigo una predecible tormenta que azotaría la ciudad en ese aparente día tranquilo. Luego de que Paula tuvo que irse, de la forma en que lo hizo… tan solo podía pensar en que podía hacer en ese momento… ¿Correr tras de ella y seguirle el juego?, o quizá mejor el saco de mi vida en definitiva… ese era el plan desde un comienzo. Para ese instante del día no solo mi mente estaba cansada, no solo mi cuerpo estaba haciendo un esfuerzo por mantenerse de pie, pues a decir verdad, aunque haya dormido un buen tiempo, llevaba días sin hacerlo… ¿La razón?, precisamente lo que había acabado de pasar, ese fallido intento de manipulación ala que esa mujer estaba acudiendo… en fin, tan solo me senté en el sofá y encendí el televisor con el control remoto, pase canal por canal revisando en detalle lo que estaban trasmitiendo pero nada llamaba mi atención, tan solo sintonice el programa que menos aburrido me parecía y decidí revisar mi teléfono celular para ver qué había pasado de nuevo en el mundo, conteste un par de mensajes de mis amigos y luego habla con uno de mis hermanos, no conversamos nada nuevo, me pregunto sobre la noche anterior y el toque en el bar y le respondí con la verdad de lo que había pasado… o bueno con gran parte de la verdad, seguí revisando mi teléfono, ojee solo por curiosidad el chat de Paula y note un detalle algo extraño sin embargo no era la primera vez que lo veía, revise los mensajes y algunos ya no aparecían, abrí su foto de perfil y ya no me cargaba, pensé que quizá sería la señal de internet o del teléfono que comenzaba a fallar siempre que iba a llover, sin embargo no fue así, la sorpresa no tan sorpresiva es que ella me había ya bloqueado de sus mensajes… y tan solo habían pasado varios minutos desde que se fue. Pensé que podría ser más que un alivio lo que había sucedido, me era algo cobarde pensarlo, sin embargo, me era mucho más fácil olvidarme de todo si ella también lo hacía, quizá su culpa se sustituya con rabia… me haría el trabajo mucho más fácil. Podría apostar que incluso sentí ganas de reír en cuanto vi lo que había acabado de pasar, pensé en ese momento que todo se daba por una razón y quizá ese era el camino que debía tomar, tome el teléfono y lo deje sobre la mesa de centro y acomodándome sobre el sofá, tan solo fueron necesarios varios minutos para que mis ojos se comenzaran a cerrar mientras escuchaba un documental sobre ballenas en uno de los canales de ciencia natural, mientras afuera de la ventana el cielo se seguía oscureciendo y una leve brisa traía consigo las primeras gotas de lluvia, era apenas medio día y el día ya estaba por completo, un fuerte estruendo provocado por un trueno me hizo abrir los ojos de golpe, me había quedado dormido, aunque los truenos interrumpieron mi sueño, revise la hora y tan solo habían pasado varios minutos desde que me había acomodado en mi sofá, pensé en ese momento en la ansiedad que me dejaba el mover a alguien en la casilla del olvido, sin embargo sabía que había algo en lo que paso que me daba la señal de continuar… aunque fuese difícil, no sería la primera vez que olvidara a alguien, apostaría en que ojala fuese la última. Me incorpore en el sofá e incline mi espalda hacia adelante, sostuve mi rostro con las manos y pensé en ese momento en lo cansado que me sentía… no solo por mi cuerpo… si no sentimentalmente, en ese preciso instante no creía posible el volver a sentir algo por alguien, había sacrificado tanto por sostener algo que en realidad nunca me hizo del todo bien, pues el problema no fue estar separados… pude vivir con eso sin ningún problema, el verdadero problema siempre fue lo que ella hizo y deje que hiciera luego de estar separados, aunque no todo era malo, mi depresión me había dejado no más de 4 canciones que solía tocar tan solo para vivir el momento con intensidad. Separe mis manos de mi rostro y note que comenzó a llover con un poco más de fuerza, las portas de lluvia caían con timidez y mojaban solo por el momento el cristal de la ventana u el suelo del balcón que estaba abierto de par en par, me levante de repente y me acerque al balcón tan solo para contemplar la imagen de una ciudad que estaba preparándose para la lluvia, y como era de costumbre el tráfico comenzaba a empeorar cada vez que una simple lluvia hacia su entrada. El sonido de los autos que pitaban sin remedio alguno a la desesperación de un tráfico que los odiaba, Se comenzó a escuchar incluso desde el balcón de mi apartamento, en ese momento pensé que podía hacer algo… corrí a la habitación y tome el estuche de mi piano, lo saque con cuidado y lo coloque en la base, lo lleve conmigo arrastrando hasta la sala y lo coloque justo en la entrada del balcón como cada tarde lo hacía, no quise buscar el banquillo que utilizaba para tocar, mis dedos estaban inquietos y en mi espalda sentía el nerviosismo de tocar las mismas melodías que había hecho pensando en ella, más en mi corazón sentía el afán de sacar eso que incluso estaba plasmado en cada tocada de las teclas de mi piano. Oprimí el encendido del piano luego de conectarlo… subí el volumen y tras estirar un poco mis dedos, coloque mis manos suavemente sobre el teclado, posicione cada dedo sobre una tecla y las oprimí suavemente para liberar el primer acorde de la canción que tenía en mi mente en esos momentos. No cante la letra ni siquiera la repetí en la mente, tan solo toque su melodía con forme la lluvia del medio día seguía cayendo con más intensidad, podría decir que mi concierto personas estaba dirigido a la ciudad entera que lograse escuchar mi lamento hecho canción, pues la puerta del balcón estaba abierta por completo y las bocinas del piano daban al aire mi canción como despedida a un amor que no quería ver nunca más, tocaba con los ojos cerrados tal como lo hacía cada vez que la banda de mis amigos se presentaba en algún abr de la ciudad, lo hacía sin ninguna restricción y de la única forma en que había podido vencer la timidez de pararme frente al público… sin temor alguno a equivocarme, tal como me gustaba vivir, aunque para ser honesto no era algo que podía aplicar a la perfección en mi vida, aun tocaba mal algunos acordes, lo hacía destiempo o bien tocaba otros que no iban en ese tiempo, también olvidaba algunos, o incluso me inventaba de momento otros que no iban al caso… tal como pasaba en mi vida, sentía cosas antes de tiempo, erraba y tenía que inventar lo que fuese sucediendo cada día, como otras veces tocaba cada momento a la perfección, no me equivocaba y el resultado era más que perfecto… pero como tomo un musico en formación… ninguna canción se toca a la perfección dos veces en la vida… podría hacerlo bien las veces que quisiera pero sería perfecto tan solo los momento en que lo sienta así… depende el momento, lo que esté pensando en ese instante y más de lo que este sintiendo en ese momento, entonces así podría decir que era tocar algo a la perfección. La lluvia afuera opacaba el sonar de mi piano, pero no me molestaba, toque como siempre hubiese querido hacerlo, pero la lluvia siguió cayendo con más fuerza, nunca había visto una lluvia como la que estaba cayendo en ese momento, tanto así que en el momento que sentí una pequeña chispa de agua caer sobre mis manos, fue cuando me detuve de repente, solo para notar como el agua traspasaba la puerta del balcón y comenzaba a amujar el suelo y las cortinas de la sala y peor aún, estaba mojando un poco mi piano, me acerque al balcón y cerré la puerta, acomode las cortinas pero en vez de cerrarlas las abrí más… pues sentía el deseo y quería ver la ciudad sometida a la lluvia fuerte que esa tarde había llegado, pare de tocar pero aun en mi cabeza estaba la melodía que había estado tocando, al tiempo que parado junto al balcón miraba caer el agua por sobre el cristal, dibujaba un mosaico de la luz que el agua lograba atrapar, desfigurando el paisaje de la ciudad. Me quedé varios minutos contemplando la lluvia que caía en esos momentos, hasta que sentí el malestar en mi abdomen, el vacío de mi estómago y las ganas de comer algo… no sin antes ir al baño… pues ver al agua caer me jugo una mala pasada.
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